4.12.08

Cosecharás tu siembra

No es que no esté. Es que estoy esperando a que crezca el pasto. Para entonces, si las condiciones son propicias, improvisaremos un picadito o algo.
Mientras tanto, estaré por acá, con mis soliloquios diarios, para quién guste pasar.

archivado en: que te quiero verde

28.10.08

Japiverdi

Se omitirán detalles de importancia, por ejemplo el nombre del destinatario de esta postal onomástica. Se prescindirá de tangos, arrabales, fondas y navajas. Se dará por sentado lo que sólo él y yo supimos, las señas, esos gestos que nos hacían especiales. Se sobreentenderán ciertas palabras que figuran en cualquier diccionario. No se hablará de amor, de distancia ni de olvido. Tampoco se podrá leer entre líneas ni se expresarán conceptos asociados ya que todo lo real perteneció al mundo de lo efímero: ese zorro oscuro, escurridizo. Se intentará rendir un homenaje, a vuelapluma, se dibujará un plano que no lleve a ningún lado. Se desanudará el pañuelo, se esconderán las ganas, se apretujarán entre las letras de esta tarjetita humilde que quiero regalarle hoy, que ya pasaron tantos cumpleaños, tanto octubre, tantos muertos, que, shhhhhhhh… silencio, mejor no despertarlos.

archivado en: frases de felicitación para diferentes ocasiones y/o eventos de envergadura

19.10.08

Tutiplén con una caja de Tres Patitos

Manténgalo a distancia del rostro

Tuve una visión. Éramos dos muñequitos de plástico que abrazados caíamos por una especie de tubo de ensayo espiralado.
No sé que signifique esto, pero sé que la visión fue hermosa como algunos de los recuerdos que me quiero guardar.


Pensando en usted y para resguardar su seguridad y la de su familia

Cabe aclarar que en algunas ocasiones no hablamos de hombres sino de fenómenos naturales relacionados a ellos. Aquí la importancia de nuestras disquisiciones radica en otra cosa. Saber distinguir las diferencias es lo que importa, sin embargo, tampoco es para tanto cuando todo forzosamente terminará en un incendio forestal, un terremoto, una lluvia ácida, un tornado, un huracán o una inundación


Observe la posición correcta para encender

Y ahora que esta tarde recién bañada y en pelotas se me ofrece en el misterio de guiños que parir, ¿dónde dejaré olvidados a mis animalitos de la pena?

No es la primera vez que esto me pasa, pero entonces yo solía acomodarlos en cajones subterráneos, los veía en su lucha por sobrevivir adentro mío, permanecer, incluso más allá de mí, ensimismada escuchaba sus quejas de lágrimas rapaces, me apenaba observarlos desgañitarse en inventarme imágenes lastimeras, me sentía tan piadosa extirpándoles los ojos para que no mueran en la contemplación de tanta maravilla.

Pero ahora que la tarde es otra y trae un calor que me cautiva y envenena de espejismos, ya no quiero conservarlos, es entonces que no sé que hacer, dónde dejar olvidados a mis animalitos de la pena.


Ante cualquier duda dirigirse a calle 41 Nº 7620 – José León Suárez

Se trata del intento por conseguir la masa y volumen necesarios (apropiados) como para, tan contentos ir por la vida sin plantearnos preguntas por demás insignificantes o poco útiles a la cosa común, este gran evento comunitario que es la existencia. Es decir, desmaquillarse, quitar los accesorios y dejar el cuerpo libre de lunares, expuesto como una vaca de San Antonio que —seguro— te traerá un novio.


Compañía General de Fósforos Sudamericana S.A.


Una tarde otoñal de primavera, al lado mío, en esa cama inmensa, como una isla inabarcable donde hemos quedado varados luego de incontables naufragios; la inocencia de sus ojos, el cuidado tierno y pañuelitos, más y más pañuelitos que riegan el mar de parquet que nos rodea. Sé que llegarán los barcos de rescate y cuando eso suceda que sea simple, natural, poder despegarnos de este abrazo que hoy nos reconforta. Hay momentos que quisiera retener para siempre, hay imágenes que debieran congelarse en la memoria y permanecer allí como estampitas de la suerte.


Mantener fuera del alcance de los niños y en un lugar seco


Tenías demasiados satélites girando caprichosos alrededor de tu eje. Y lo mío era girar sobre mí misma, marearme y trasnochar los días bailando para que me veas. No pudiste hacerlo, tenías demasiados satélites interfiriendo mi danza.

archivado en: poniendo estaba la gansa

16.10.08

Tutiplén con wachumita, bichos, tierra que respira, mariposas, árboles y gran variedad de frutos del bosque

El fuego comienza a silbar

Esto es vida. Es lo primero que se piensa cuando la tierra se mueve, respira sus bichitos, miles de hormigas, gusanos, lombrices e insectos sin nombre conocido. Ínfimos trocitos de pétalos, cortezas, savia (son como unos caramelitos chiquitos que comíamos, no recuerdo el nombre, unos caramelitos pequeños que te hacían doler el paladar. Tenían azúcar por fuera, eran del tamaño de las pastillitas dorins. Pero eran caramelos. Estos son todos del mismo color, color ámbar, color miel).

Esto es vida. Es lo que se sigue pensando cuando boca al cielo vas por la tercera vez en que la escena se repite (y se repetirá otras tantas veces más)
Entre las ramas de los árboles vuelan mariposas. Efímeras y bellas. ¿Sabrán las mariposas de su vida tan breve? ¿Será por eso que la viven, la lucen de esta forma tan grandiosa? ¿Sabrán que su fin, su misión es importante, tan importante, aunque dure un solo día?


Eureka: somos seres humanos imperfectos

Esto es vida, alrededor de todas las cosas. Latiendo.
Y los pájaros.
Me pregunto qué pájaros serán los que ahora veo planear sobre mi cabeza. Me sale que son cóndores, pero sé que no lo son. No hay aquí en la Pampa cóndores.
Más tarde pregunto, mi nuevo santito me dice que son caranchos o chimangos. Le digo que entonces mejor no gastar pólvora, me dice que me quede en silencio y me acompaña al fogón, me pregunta si estoy bien. Le sonrío y quiero tocarle las manos. Siento que sus manos van a curarme alguna cosa. Me propongo tocarlas después, a la noche y lo hago. Un roce demasiado leve. No siento ninguna mejoría. El cuerpo roto y este dolor de cabeza tremendo, insoportable.

Esto es vida. El dolor de cabeza. El miedo que me da ver como la tierra palpita. El miedo que me da ahora abrir el cuaderno. Hay algo inexplicable que me posterga a acudir a mis anotaciones.
Otro de mis santitos me dice que me tome un par de días para procesar. Proceso dibujando.
Porque pensé bastante en dibujar y tengo una imagen en la cabeza de un cuadro que quiero pintar. Un cuadro con naranjas. Un cuadro de dónde caen miles de naranjas, las más dulces y jugosas del mundo, las naranjas que ahora, en este momento espero porque son el manjar más delicioso del planeta.


Los ojos verdes de mi homeless


Esto es vida. Todo lo que está escrito en la memoria y lo que se ha borrado. No he abierto mi cuaderno. Tantas cosas son las que se olvidan. El nombre de las pastillitas. Si recordara el envase (creo que venían en una bolsita pero no estoy segura). Si estuviese segura, recordaría el nombre.
Son tantas las cosas que se olvidan.
Por eso escribo. Para no olvidar tanto.

Esto es vida. Por momentos me siento desesperada. Confundida. Me duele la espalda, la cabeza estalla. Pero sé que pasará, el desconcierto, la sensación de incertidumbre, el derrumbe, pasará, y volveré a ver la mariposa volando, quemaré más ramas viejas.
Todo volverá a la armonía necesaria porque es un viaje que pasa, como todos, como cada momento.


Las hojas frescas hacen un chasquido maravilloso. Y siempre hay hojas frescas al alcance de la mano

Esto es vida y nada es definitivo, nada es irremediable. El universo y sus criaturas perfectas, los bichos de la tierra, las flores, mi casa. Puedo irme despreocupada por un rato que hay algo que protege mi casa, el fuego no va a apagarse, no habrá ningún incendio, todo está bien, puedo descansar un rato de mí, de mis obsesiones, de estas locas ideas de querer creer.
Las pastillitas eran como semillitas. Como la mitad de un maíz, más o menos. Sigo sin recordar el nombre.
No es necesario recordarlo todo.
Es necesario darse cuenta de dónde está el error.
Por ejemplo: todo el tiempo me apoyé en un árbol muerto que fue vida pero es muerto y ya no puede sostenerme.

Esto es vida y la tenemos toda, toda la que falta. Yo quiero que tomes mi mano para recorrerla despacito, sin perdernos ni un minuto de maravilla, sin prisa por llegar al fin. Quiero tu mano para recomenzar, porque todo recomienza y allí están las mariposas volando nuevamente.


Esperar que maduren las semillas de esta siembra interminable

Esto es vida. La luna, ahora vista desde una situación cómoda, pendular. Cierro un ojo y es una luna, cierro el otro y se desprende una pequeña llamarada de luz. La visión es lo que supongo energía. Algo parecido sucedió viendo las nubes negras que en tres dimensiones representaban imágenes. Yo quería ver algo significativo: un nombre, una inicial, un rostro. Vi ángeles y también a un diablo que se convertía en dios, vi a campanita y su varita mágica, pero lo que vi más claramente fue a David Bowie.
Nada significativo. O sí.
Algunas imágenes resultaban aterradoras pero enseguida las transformaba en algo bello. De ahí David que un rato antes era una especie de caballero del zodiaco.
Y pensándolo bien, un poco se parece.

Esto es vida. La música que se escucha a lo lejos, las caras exhaustas, la mugre en las uñas, los pies lastimados, el cansancio, la fascinación por el fuego, el hipnotismo de este momento que no acabe nunca, que no acabe nunca, por favor...


Aquí está mi amor, porque nunca se fue

Esto es vida. Mi amor no debe ser una molestia, mi amor no debe notarse, mi amor debe ser callado, discreto, etéreo, mi amor, prácticamente no debe verse, ser intangible, inimaginable, impredecible, inexistente.
La distancia que nos separa es la misma de siempre. Y no se trata de kilómetros. Se trata de algo que tiene que ver con el gran tema a desarrollar: mi amor inexistente, mi amor forzado, mis ganas de amor a cualquier precio y no hay precio, ya sabemos que nada es tan simple y que la cuota de azar es fundamental, pero también es principal el silencio, la naturalidad con que se calla cuando no hay nada que decir, cuando nada hay para compartir, cuando todo el tiempo el destinatario es un abonado fuera de servicio.

Esto es vida y no voy a equivocar el número. Quiero tus manos y tatuadas en ellas las coordenadas que me ayuden a encontrarte y que me veas así de chiquitita y me quieras así de humana.


Ay, pobres los corazones incapaces de ver cómo nacen las cosas todo el tiempo sin intermitencias

Esto es vida. El gemido de las ramas viejas que se retuercen cansadas de tanto viento, de tanto sol, de tanta lluvia, de tanto tiempo. Las ramas me hablan. Es un rumor triste, un quejido que me da mucha pena. Y lloro por los árboles secos, los árboles muertos. Lloro a mis muertos, a mis ilusiones muertas que fueron vida pero son muertas y ya no pueden sostenerme.

Esto es vida. Hay que sentir el miedo, la emoción, el dolor de cabeza, hay que reír, hay que quemar montones de lágrimas en la fogata, hay que perderse y retomar el camino, hay que buscar, encontrar, elegir, crecer. Hay que entregarse.

archivado en: ante cualquier duda consulte a su chamán de confianza - digresión bucay - inimputabilidad de ciertos efectos

10.10.08

Wachumita



Bolso con manta, medias abrigadas, off, pañuelos muchos, agua, cuaderno, lapiceras muchas, fósforos, y toda pero toda mi entrega a la tierra que me espera con su corazón abierto.
(Las girgolas las dejo en el florero, Lavi, pero mirá el criadero que te conseguí)



archivado en: ábrete corazón, ábrete sentimiento

10.8.08

Wachumancias

En el horizonte se ve claramente el mar. Esto es campo abierto, sin embargo —fijate—, es agua, hasta se divisan olas tenues y su vaivén. Si afinás el oído podés escuchar como golpean contra las rocas. Es una visión apacible —sentila—, no digas que no está allí porque todo está si podés imaginarlo.

A esto llamaría yo contacto real. La razón te jugará millones de malos tragos, el sabor de la mente es amargo como estos brebajes, el estado de consciencia en carne viva es el que necesitás para ver.

El temor se aleja. No estás solo porque te envuelve la maravilla del universo. Mirala, está acá, en los insectos, las aves, está en el fuego que resopla tantos nombres. Este fuego alegórico que te habla de oportunidades, de cuidados, del proceso natural y equilibrado de vivir.

Más allá, un hombre solo mira al cielo. Dirás que no es un hombre, que es un árbol y entonces sabrás que hay pocas diferencias o ninguna.
Todos somos árbol y el tiempo no tiene límites. Los árboles muertos permanecen erguidos durante siglos. Pensalo así: la muerte deja de ser una presión para vivir aceleradamente.

Todo esto que te cuento yo lo vi. La fuerza de esas visiones tan fantásticas que rondan lo irreal. La fuerza está ahí, —tocala—, todo es si podés imaginarlo, si abrís tus sentidos a todo aquello que pasás por el costado, demasiado preocupado por llegar más rápido al sitio adonde, indefectible, llegarás: la tierra que ahora ves desde otro plano, desde una posición privilegiada, la platea vip donde todo crece en continuado.

Observá: es un colibrí como cualquier otro, se agita rápido y veloz. Pero es distinto: es tu mente la que brilla. Todo está a tu alcance. Con cuatro cosas podés hacer una superproducción hollywoodense. Aire, tierra, fuego, agua. Sólo cuatro cosas. Los efectos especiales corren por tu cuenta.

Las ramas chicas son las que encienden la hoguera. Las grandes la mantienen viva y bella. Miralo bien, el fuego te enseña que hay una medida para todo, que también la pasión tiene su cauce, que el límite está cerca: a unas ramas, a unas piedras de distancia en el camino.
Fijate, sos ese hombre y llevás una carga muy pesada. Sos un árbol lleno de frutos que tendrás que repartir antes de que se pudran.

Si pudieras darte cuenta de que la razón ya no conduce a nada, si pudieras abrir tu corazón e intentar por un rato relajarte de ese centro que está solo y alejado, si pudieras, empezarías a mostrarte más humano, tu fuego no se apagaría, tu brillo, como el colibrí, irradiaría inteligencia y volaría alumbrando la ciénaga donde tus demonios no cesan de reír. Se trata de creer. Yo sé que no es fácil, pero no creer es tremendamente agotador. Es mucho más difícil de sostener. Todo el peso, los frutos que te pesan y la mente convertida en una víbora insidiosa.

El efecto dura lo que duren tus ganas de conservarlo. Igualito que el amor y cada una de las cosas que construyas de ahora en más. Todo es si podés imaginarlo, pero es mejor si intentás sentirlo.

archivado en: momento chamánico-oshico-bucayshengue o los grandes secretos para que la vida misma no te parezca una porquería todo el tiempo, sino a veces o buscando desesperadamente el modo de reunir la suma necesaria para volver a creer, recreer/ar todo lo antedicho.

5.8.08

Tutorial temprano (textual)

Te tocó tu turno, tarado

TRIBUNA

Traías tu triunfo, tal torbellino trepanaba tu tálamo transversal. Tiniebla terrible, te tendía trampas, taburetes tambaleantes, troncos talados te torcían talentos trascendentes.
Tu tango tenía trece tonos tardíos, todos tañían tributos trémulos: tristeza, tufo trenzado, típicas tormentas tamaño triple.
Te traté taimadamente —tuve tal tupé—, te tallé talismanes temblorosos, trituré tolerante tus traumas, toxinas trepidantes, trompadas teledirigidas. Tuve tiempo, también temeridad.
Tu teatro tempestuoso tergiversó temporadas tediosas. Templé tus títeres trágicos, tímidas termitas taladrando territorios toscos.
Tejías traiciones turbias trocando terciopelos, topacios, tules, tornasoles turquesas.
Trunqué todos tus trofeos transmitiéndote ternura. Te toqué trivialidades, turbaciones. Trapecista, trepé tu torso, trizas tu trono, tus tropas tártaras.
—Terminó tu tiranía —titubeé.
—¡Tregua! —tartamudeaste.
—¡Tarde! —tercié.

Trama traducida: tu tren tiene tripulante terca. Touché.

TELÓN

tar-chivado: tonteras turras

30.7.08

Tutiplén de los puentes amarillos

La sangre ríe idiota

Calma. [Si yo fuera la Ministra de salud, en lugar de dar vacunas, a los niños les haría tomar una ayahuasca. Y estoy segura de que el planeta sería mucho mejor, la gente buena y los chamanes muy millonarios y con el mundo a sus pies. Y el dominio. Pero ojo que yo quiero mi comisión. ¿Qué será menos cansado, ser ministra o chamana?]
Lo que se desliga del cuerpo, una palabra masticada. Algo que tiene que matarse para perdurar en su brillo. Un brote que corta el pesado, irrespirable aire que es cuando uno está adornando con miserias el seco lagrimal.


Las almas repudian todo encierro

Calma. [No está bien luchar contra el pecado capital propio, hay que caer en él y dejar que te abrace. Siempre nos quedará París].
Soñar en sí, porque para eso son los sueños. Porque sino será cierto que el invierno es de una estirpe tan dañosa como sucias las veredas, esas mismas que se lamen las ausencias, y los pasos.

Las cruces dejaron de llover

Calma. [La cagada con unos yuyos protectores que me vinieron con el palo santo es que cada vez que sahumás tenes que decir 3 avesmarias y 3 padresnuestros y no me los sé de memoria].
Lo que alcanza a abarcar la acidez de lo que falta. Lo cercano, lo plausible e inmediato, al alcance de dos manos. Eso a lo que no nos atrevimos, no quisimos ni pensarlo, ni siquiera...

Las flores se caen

Calma.[Hoy pienso en forma de alegoría todo el tiempo, es como inhalar kilos de mijo y que broten adentro de la cabeza y me duele la columna de estar tanto tiempo manteniendo el equilibrio ecológico de mi siembra].
Torcerlo todo para enderezarlo luego y volver a torcerlo y enderezarlo hasta el fin. Atreverse, tener valor para empezar a caminar, para no pedir upa, para que el horror nos de risa.

Las muñecas tan sangrantes están de llorar

Calma.

archivado en: —estás muy zen vos

27.7.08

Pocket here

No insistiré en la letanía, la reincidencia es el látigo de la calamidad.
En algún momento la gota que orada la sien será una nueva arruga.
Ya no importa.
Este pueblo se desvanece, patios, vecinos viejos, acacias inmensas que se elevan.

Mientras tanto, termino el segundo.
Al límite.

Idea de nunca: un lapso de tiempo tan enorme como el todo.
Idea de siempre: depende el caso puede resultar peor.
Idea de eternidad: el todo

Lomas de Zamora es tan lejos que me suena a nunca, sin embargo, no voy a reincidir en letanías.

En la nada se mezclan tres ideas como una única cosa.

archivado en: resacas y tutiplenes

23.7.08

Feisbú

Hubo un día en que Jqn y yo nos aburríamos mucho y decidimos emprender un proyecto muy ambicioso que duró exactamente un día.

Y nos quedaron de recuerdo estos cositos.








archivado en: plastipinturitas

20.7.08

Desgrabación de varios cáñamos

A mi entender, esta combinación de jovialidad y gravedad caracteriza a todos los fármacos visionarios o psiquedélicos, y es quizá el factor determinante de que no sean vehículos conformistas en general, sino sustancias orientadas hacia «vivencias de inspiración», usando palabras de W. Benjamin. Como la inspiración no es algo que pueda ser comparado, o siquiera retenido, sin constantes desvelos, tener presente su existencia conlleva a la vez entusiasmo y depresividad, alegría y melancolía. Las drogas no visionarias se emplean precisamente para esquivar uno de los lados, y allí encuentran su límite.
Antonio Escohotado


Creo que fue como media hora (o tal vez fueron dos o tres minutos) los que pasé mirando el blanco de esta página pensando qué escribir.
En dos o tres minutos (o media hora, no sé) podés hacer un interesante repaso de tu vida, y todavía te queda tiempo para repasar el piso de la cocina y el baño, cuando estás zarpada de coco.
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Z. no se resigna a que no le voy a dar alfajor. Pone la cabeza sobre el escritorio y me mira con "esos" ojos. Afortunadamente tengo un arsenal diabético en esta bolsa.
Los que no se resignan ganan.
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Conducta recurrente. Entrar al pocket y escribir algo que empieza genial y desmadra, arrepentirme y pegar todo a un Word. Guardarlo y no verlo nunca más.
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En esta película, al final se ve cuando un tipo le da a la mina una toalla para que se limpie el semen. Para mi eso es una falta total de profesionalismo. Por más amateur que sea, nada les costaba editar el final. Con directores así, el arte del porno gratuito se va a pique.
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El último poeta de mi vida me duró exactamente cuatro días.
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Penetración poética++

Las cruces se hicieron solas
Cuando limpié el teclado
De migas de coco
Momento después de escribir el título y pretender elaborar un poema donde no quede claro de qué tipo de penetración se trata, si cultural, psicológica, ideológica o sexual. Pero igual no importa, tengo uno de esos momentos en los que soy incapaz de completar un pensamiento.

Era un poema.
Pero no lo recuerdo
No lo recuerdo
No lo recuerdo.

Esta canción está sonando desde hace casi mil horas. Y no es que se repita, es que dura eso. Es de Arcade fire y no entiendo cómo, en qué momento la alargaron tanto.

¡Lo recuerdo!
Era algo así:

Fumados vos y yo
Éramos los seres más acariciables del planeta.
Fumado
Vos me amabas.
Fumada
Yo más.

Lo recuerdo
Lo recuerdo
El poema trataba sobre la penetración de la poesía (sea cultural, ideológica, psicológica o sexual)
Y las cruces se me hicieron solas
Cuando limpié el teclado
De migas de coco.

Ya ves, no es necesario ser licenciado para ejercer.
Los que no tenemos licencia somos como los artesanos de la feria paralela de Plaza Serrano, los que tienen la mercadería más linda y te tratan mejor.
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Conducta recurrente: pasarme la lengua por los dientes compulsivamente y no poder parar. Es mi tic de cuando estoy ansiosa.
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Tiene especial predilección por las bombachas y las tapas de plástico. Con estas últimas se atraganta o se lastima el estómago. Acaba de conseguirse una del frasco de champú y tuve que golpearle el lomo para que pueda respirar. Aún así defendió su resto de tapa cuando quise sacársela.
No es cierto eso de que el perro con el tiempo se parece a su amo. Él es igual a mí desde siempre, defiende cosas que le hacen mal.
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Opinamos: perdonar una traición te hace merecedor de esa traición.
Adoro esta libertad de elección, mejor dicho, en potencial: adoraría esta libertad de elección si es que hubiera opciones.
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De todos los platitos el mejor fue el de aceitunas negras rebozadas.
Tengo un collar nuevo que es perfecto en mi cuello. Sólo en mi cuello. Es una pena que jamás haya podido verme con mis ojos. Desde aquí los planos se elevan y la reacción es singular: como una torre de ropa en desuso.
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El río y las ganas de que ese mocosito me bese.
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Tengo su url al lado de la mía y es como si estuviéramos juntos otra vez. Guardo todo, es mentira que limpié todos sus virus. Tengo todo él inundando mis ojos, metiéndose en cada una de las esquinas de mi subconsciente. Eso no me jode. Lo que me jode es que no hay antivirus que me limpie la sangre.
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La consigna es crear un monstruo mucho más inofensivo que nuestro monstruo personal.

archivado en: zarpada de coco

14.7.08

Tutiplenes ricoteros V

El chasquido que quiere proteger ese grito que no es todo el grito

Entonces resulta que la decepción es esto: un seis de julio, una especulación, un sitio vacío, oscuro como el bolsillo, hueco de regaliz para paliar el sabor amargo, camuflajes —narcotraficante naive—, a veces mis delitos son demasiado ingenuos.

Entonces resulta que el fracaso es esto: una puerta cerradísima, timbre una vez, chirrido intolerable que lastima la paz, silencio —avenida córdoba increíblemente muda—, ni un alma, dos veces timbre, tres veces, nadie.

Entonces resulta que la soledad —elijo esta reverencia o purga necesaria—, es inútil, el enojo una quimera, no poder parar esta mar serena, bajar de la escalera abominable porque hay peldaños que astillan los talones, y caer también es subir, subir, subir, encontrar que arriba siempre habrá algo peor por suceder.


Rara vez esta vida tiene sentido, amor


El vendedor dijo que a este lápiz (el que estoy usando ahora mientras garabateo la hoja y escucho una voz que no es la que quiero escuchar) podés tirarlo desde un piso veinte, que la punta permanecerá inalterable.
Pierdo el hilo y me sumerjo en las líneas firuletes, escribo un nombre sin darme cuenta (—¡Hola!, ¿estás ahí?, me pregunta esa voz y aterrizo en Planeta Tierra y su cháchara insustancial)
Al lápiz, una vez escrito el nombre, se le rompió la punta. Pienso: “esto es lo real”, saludo, un corte y una quebrada. Vuelvo al Planeta que se esconde detrás del almanaque, el lápiz aquí no necesita punta y mis dibujos son maravillosos. Nadie tiene nombre.


Es un cóctel que no se mezcla solo

Nunca quise otra cosa más que a la imposibilidad de mis abrazos a la nada.


La misma bailarina y el mismo lunar

Es casi místico aunque no seco de demonios. Un veneno dulce que empalaga el ciclo especial de las esperas fantasmales que bailan la danza eléctrica con dedos derretidos de deseo que amurallan la calma por si los desbordes.
La soledad de las cumbres más altas es aquella que sólo puede verse desde el cielo y el ingreso allí es irrestricto. Con un balazo certero alcanza.


Y vos allí en mi remolque sin luz como un polizón

¿Viste esos pedacitos de canciones que de inmediato te traen un recuerdo de esos en que no podés evitar agarrarte el corazón con las dos manos, cerrando los puños, así?


Un drácula con tacones

La ansiedad es un minuto de aguante y se va pero lo que no se va es la recurrencia obsesiva a la ansiedad y por eso hay que retorcerce durante ese minuto —que pasa y se va— pero transcurre en mil años y así sucesivamente el círculo, lo no aconsejado, la vuelta a casilla de inicio una y otra vez.
Desesperante como vivir.


En mi buzón hay un par de cartas suyas

Uno hace dos mil cosas pensando que son las que el otro espera sin darse cuenta de que no tiene la más puta idea de lo que quiere el otro y entonces damos lo que nos gustaría a nosotros recibir, o sea, las dos mil cosas incorrectas.
Me acuerdo ahora que algunas vez las piezas encajaban más o menos bien en el rompecabezas y una vez armado hasta había algunas personas que lo encuadraban o lo metían entre vidrios para exhibirlo y, de ese modo, descartarlo, olvidarlo.
Porque la gracia está en buscar la pieza defectuosa, la que no se ensambla si no la modificás. La gracia está en la omnipotencia de tratar de cambiar la realidad.


Ángeles yo ya no puedo partir

Desde que voy a terapia todo el tiempo tengo que estar comportándome como una adulta. Eso es lo que más me molesta.


Es un instante de belleza muy cruel

Solíamos compartir esta especie de maldición vigilante, pero ahora vos dormís y el vino santo del sueño que convidaba almohadas y tragedias es vinagre.
Recordarte se hizo dulce porque a fuerza de buscar autocastigos uno termina atrapado en el placer de lo que no hay, se descifran nicotinas y se ajustan amarillos para dejar huellas en los muebles. Entre tanto, el brillo se apaga y muestra una vieja fotografía que dice a gritos: allí estuvimos pero hoy el sitio es otro.


Dormís colgado en la rama que soltaste con primor


A la izquierda, como si se tratase de cajones que guardan mil secretos, se han ido tejiendo historias. Son pequeños tesoros que, a través del tiempo, siguen manteniendo su encanto. Resultan irrestibles, como la fantasía del arcón de los misterios, o la historia de la caja de Pandora.
Sólo que ellos no detienen sueños ni contienen a los males del mundo, simplemente, alimentan la nostalgia.
Ya no los necesito. C:/format.


Todo lo que está en mi nube es nada más que un sermón fatal

Cuando yo era chica la caca se dividía en tres* tipos: humana, de pájaro, de ratón y de perro. Hoy día, con los alimentos balanceados que les damos a nuestras mascotas, los soretes de perro, otrora blanquitos, duros, tan simpáticos, inoloros y fáciles de manipular, se asemejan demasiado a los de los humanos (con lo que implica esto)
Este tipo de cosas son las que me hacen pensar que el avance en ingeniería de alimentos no es bueno para la humanidad en su conjunto.

* Antes de que Aste me corrija, digo tres (3) tipos porque en realidad, caca de ave y caca de ratón son un subtipo perteneciente a un mismo tipo que sería el de "cacas de menor importancia" o "cacas poco significativas"

archivado en: tutiplenes musicales con unas enseñanzas de vida de la puta madre

5.7.08

Vos lo pedís, vos lo tenés


Para ver el prospecto en todo su esplendor clicalo
y se te enlarya como un pennis (o más!!!)

Resacas S.R.L. agradece la adhesión, apoyo y difusión de sus productos.

¡NO TE LO PIERDAS, NO SEAS PESCADO!

archivado en: bombines a beneficio de una madre, autora y blogger argentina, contemporánea

2.7.08

El destino que usted intenta alcanzar

A Copérnica y su oído crepitante

Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire.
Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad.

Gandhi


Una vez conocido al librero de su vida y coincidido ambos (el antedicho y la autora) en sentido de un humor del tipo acidulado, original, sine cua non, sui generis, alcoyana-alcoyana. Gracias a la eficaz mediación de otra autora de gran significancia en la cultura literaria anque plástica y fisicuántica; les contaba: realizados los acercamientos presentatorios pertinentes, como quién no quiere la cosa, como que aquí no pasa nada —por haberlo prometido (al librero) en garchimonio anteriormente hablando, años ha, a otra autora divorciada, sufriente, condolida, no pega una, cercana a los afectos de ambas (las autoras)—; es decir: con la culpa galopante, el prurito moralista y la sana discreción en estos casos. Decía, una vez la autora y el librero de su vida: mucho gusto, es un placer, el saludo de rigor, el avistaje raudo, la tomografía veloz, sólo resta esperar que por generación espontánea, simple jugarreta del azar, coincidencia o insistencia de la autora (como tiene la costumbre), prontamente haga el papel de chica lecta-culta, justo andaba por acá y ya que estamos le pregunte (al librero) si tiene, por ejemplo alguno de José Iván Pantoja a lo que el librero de su vida, una vez fijádose en la maquinita diga no, que no lo tiene. Entonces ella, la autora, ni lerda (aunque perezosa) arremeta con un ¿te acordás de mí?, soy la autora del libro ese que está en la mesita, nos presentó otra autora justamente ayer, a los (tantos) días del mes en curso-19:15 pm y él conteste un uh... si, el libro, todavía no he leído pero siempre recomiendo a cuanto cliente se me acerque. Entonces, la autora, para no sentirse aún más miserable, desdeñada, facilonga, afectada de un bajón de la presión tan de repente, enfile hacia la mesa de saldos y se compre un libro cualesquiera, lo pague con débito tarjeta y salga de la escena, vista en alto, punta en pie para altitud y nunca más regrese por ahí.
Otra opción es que un día equis el librero se tropiece y se caiga la pilita, al levantarla piense: este libro de algún lado a mí me suena y aburrido porque es fin de mes o porque todo trabajo en esencia es un embole, se lo hojee por un rato y se acuerde de la autora: la bajita de humor simpaticona, de los pelos alta porra, uh... sí, le gusta (el libro), capaz que se lo lee.

archivado en: abonados en servicio

25.6.08

¡No paramos de triunfar!

Resacas S.R.L. tiene el agrado de comunicarles que los Tutiplenes han escalado al nº 12679 en la escala Ritcher de ventas, por lo cual, la Asociación de Lectores Compulsivos que No Son Críticos Literarios pero Debieran(A.L.C.N. S.C.L.D.) los han colocado en la categoría: Best Peter Sellers (con todo lo que esto implica)
No paramos de firmar autógrafos, de tomar mate con bizcochos y de recibir propuestas de toda calandria.
Pero seguimos igual de humildes, trabajando vehementemente para producir muy muchos más tutiplenes que alegren la vida de la gente, que bastante arruinada está con tanta carpa, humo y bife a 25 mangos.



El que avisa no es traidor:
Nos quedan 19 (diecinueve) (XIX) ejemplares de oferta, de los cuales 5 (cinco) (V) pretendemos guardar para regalar a nuestros nietos y/o sus amiguitos en un futuro no muy lejano después de nacidos y lecto-escriturados como corresponde.
Así que apurate. ¡No te quedes sin esta Obra Maestra de la Literatura Contemporánea!

¡Llame ya: rosi.gutierrez[sarasa]gmail.com!

archivado en: la fama es puro tutiplén

23.6.08

Tutiplén de Promoción

Acompañante de lujo en la jugada

No me había dado cuenta de que ya no se silba en Buenos Aires, hasta que detrás de mí, un hombre me sorprendió con su silbido. Durante media cuadra mi atención estuvo acaparada por esa melodía conocida. Por media cuadra existió un interés en algo, un detalle intrascendente, un disparador de algún recuerdo. Hasta ese momento, la apatía había sido mi compañera de viaje. Un instante pequeñito, por un fragmento de tiempo, el cuerpo se me llenó de música. Pero al dar vuelta la esquina la vi. La abulia seguía caminando al lado mío.


A cancha abierta

Derroché tanto porvenir, que no vino nunca.


Recuperar la pelota

Sin embargo es simple y es directo lo que quiero yo decir, sin rodeos, a la que te criaste. Es sencillo, es elocuente, un intento de quebrar la naturaleza retorcida de comparsas.
Y no puedo.
Se me dan meta mensajes, la cosa interpretable según la paranoia de tal o cual o la agudeza de lecturas entre líneas, se me salen de los dedos las ganas de que te me adelantes y me digas: yo entendí, decime dónde y cuando querés que nos veamos.


Su gambeta siempre audaz

El lugar casi exclusivo donde interactuo con gente fuera de Internet es el tren. Y existe un 1% de probabilidades de que encuentre al próximo amor de mi vida ahí. ¿Entonces me depilo un 1% o cambio de medio de transporte e interacción?


La inagotable riqueza del fútbol

Los pasatiempos te acercan más rápido a la muerte.


El talento es magia, es gol

Siempre se vuelve a Radiohead. Siempre se vuelve a la sensación de desasosiego. Por más rumbita que uno le ponga al trance de esperar la muerte, siempre es este karma police el que agobia y desenvuelve las mentiras de las que te agarrás como la tabla de un náufrago, una a una las desnuda, le saca las cintitas, el papel dorado y quedan en bolas y con frío.
El frío de tus mentiras será lo frío que sea pero es tu frío. Lo único que queda, después de Radiohead.


A fuerza de atajar penales

Las nuevas cosas debieran reemplazar automáticamente a los recuerdos, uno viviría en presente continuo y al no haber parámetro de comparación, por ignorancia o desconocimiento, tal vez existiría la posibilidad de pasarla un poco mejor.


El equipo que no fue

En una de sus acepciones la palabra vacío significa ocioso.


El día que echaron a Rattin

Mucha canela, poco incienso, menta y azúcar. De adentro hacia afuera (o al revés, según que bruja)
¿Cómo confiar, tener fe si hasta entre brujas hay discrepancias de criterios?
Si yo te compro magia la quiero de la buena. Y además con un manual de instrucciones aprobado —de mínima— por Harry Potter, la bruja buena del Este o alguno de esos.


En Europa no se consiguen

No tengo ni la más remota idea de lo que es el mundo real.


Un centro a la ilusión

—Alcanzame un objetivo
—Tengo varios modelos. ¿Alguno en especial?
—No, me da lo mismo. Total, para lo que duran.


En el descenso volveremo a star contigo



archivado en: esas cosas del balompié

22.6.08

La insatisfecha (un relato que te dejará reflexionando varios días...)

Cuando tomó la primer teta se quedó con hambre y lloró como una marrana.
Las primeras palabras que aprendió no fueron "papá" o "mamá", fueron "no alcanza".
Y pasó toda su vida esperando más, hasta que palmó.

Su epitafio dice: ¿Esto fue todo?

Fin

archivado en: relatos para reflexionar varios días

18.6.08

Rulos vectorizados por la coyuntura

Primero son Bernhard Schlink y la niña de la lagartija los que no me dejan dormir. También el frío, el dolor en los pies y dos pensamientos recurrentes que se hablan y se contestan.
Uno dice: ¿cómo es posible que no? El otro explica que sí, que es posible.
Aunque no sea justo desde el punto de vista del pensamiento individualista, ese monoambiente, no muy luminoso, contrafrente, de expensas altísimas.
Por eso el otro, en lugar de aliviarme con una mentirita me bate la justa.
Lo que puede interpretarse como dos cosas: auto flagelo o simple sinceridad.

La última vez que miré el reloj eran las cinco menos cuarto y el cuadro de la niña de la lagartija se consumía en llamas.
Para contrarrestar el frío.
Hace falta una estufa en esta habitación y un poco de discreción por parte de la gente que camina por la vereda junto a la ventana hablando de secretos. Cada retazo de conversaciones podrían hacer una historia. De ahí el cuaderno en la mesa de luz. Anoto párrafos inconexos, frases de otros que jamás llegan a nada.
Entonces prefiero el silencio. No siempre, pero sí ahora. Se supone que tengo que dormir y estoy cerca de la hora en que debiera despertar.

Otro cigarrillo y dibujos con luz de bracita en lo oscuro. La tristeza que dan algunas certezas: es posible que no.
Tampoco es que sea tan importante. En realidad nada lo es.
Desde que intento no rodearme de obreros de ansiedad, esta serenidad me resulta aburrida. Pero es mejor.
Lo repito tres veces: es mejor, es mejor, es mejor.
Mantra-estribillo que al fin cierra mis ojos y abre las puertas de un sueño:


En escala de grises o sepia, alguien me dice por teléfono: —leí tu cuento y acá estoy viendo la bombachita que te voy a regalar.
—¿Me la compraste? —pregunto yo
—No, la estoy viendo en un afiche de la calle.


Despierto pensando que, sin duda alguna, ese alguien es mi amigo, quién jamás me regalará la bombachita ni leerá el cuento.

El cuadro de la niña con la lagartija todavía está quemándose. Creo que ya no necesito una estufa. Creo que a esta habitación le hace falta música.
Y un mínimo de orden.
Me prometo comenzar algo.
Son las seis de la tarde y todavía no sé qué.

archivado en: qué lindos aquellos días de la portátil bajo la almohada y la beatlemanía.

16.6.08

El horno no está para bollos

Sin embargo, es inevitable cumplir un (1) año de vida más (o menos). Pueden (si no es molestia) dejar sus regalitos y salutaciones pertinentes en el casillero de los dólars y cuando el mundo sea más justo se los agradeceré como es debido.

O tal vez un poco antes.

archivado en: maricón el último

14.6.08

No le deseo felicidad a ningún padre

De todas las cosas que implican el acto de vivir hay algunas que son particularmente complejas.
Respirar, por ejemplo.
Si bien es un proceso involuntario y automático, y a vos te puede parecer una pelotudez insignificante (¡total el aire es gratis!), detrás del proceso respiratorio hay un complicado mecanismo que se pone en marcha. Empieza cuando inspirás aire por la nariz calentándolo y humedeciéndolo para que penetre en la faringe, siga por la laringe y continúe por la tráquea que, más o menos a esta altura, no va y se divide en dos partes que se llaman bronquios, que a su vez vuelven a dividirse en secundarios, terciarios y así hasta llegar a una cantidad como de doscientos cincuenta mil bronquiolos que son como fideos finitos que parecen al pedo pero para algo están.
Y esto no es todo, porque al final de los bronquiolos hay como trescientos millones de alvéolos que son como bolsitas que almacenan el aire para el intercambio de gases con la sangre. Pero acá no termina el asunto porque, encima de todo, esto se hace por fases que se realizan gracias a la acción muscular del diafragma y de los músculos intercostales que además son controlados por el centro respiratorio del bulbo raquídeo. Es decir, que cada más o menos unos cuatro segundos (si sos una persona tranqui) para respirar intervienen montones de cachos de vos mismo, además de los pulmones, claro está. La caja torácica, el diafragma y las costillas hacen también lo suyo.
Así que imaginate lo enmarañadas que resultarán otras cosas de la vida como por ejemplo: leer, comprar un terrenito en Mar de Las Pampas, enamorarse, comer un sánguche, entender una película de David Lynch, asesinar a alguien, tener mascotas, viajar en el San Martín, etc.
Por este tipo de pensamientos es que la mayor parte de las veces considero que la vida en lugar de costar tanto, debiera ser un trabajo bien remunerado.


archivado en: hay algo que sangra porque: yo te extraño, yo te extraño...

10.6.08

Tutiplén acerca de diversas cuestiones universales pero que no deja de ser monotemático

Cuadro de situación I

Hace varios siglos que me vengo abajo.
Es esa la impresión que tengo ahora, en estos días junio de caminos sin ruta.
El destino en ruinas sonríe su mueca.
Así es como veo los dientes podridos de esta ciudad donde me entierro viva, siempre a punto de llegar a algún sitio.
A este año le falta la porción urgente de impulso: es como un aborto espontáneo.


Hechos que no son fortuitos I

En la orilla sentados.
Uno en cada orilla dividió sus territorios.
En la línea fronteriza se morían todos los peces celestes, todos los peces amarillos.
Ella trataba de atraerlos con el hechizo de su corriente cálida.
Él les daba la espalda, miraba hacia el horizonte de una soledad que se le caía encima de pura obstinación.


Conclusiones particulares I

No nacieron hombres ese año.
Ni mujeres.
No hubo nadie que despierte y el vacío producido generó una gran carga que jamás terminó de detonar. El vacío era el silencio, era el blanco, era lo que no sucede nunca.


Cuadro de situación II

La realidad se filtra por una pequeña grieta en la tubería y gotea. Pongo un balde debajo esperando que en unos días se llene. Con ella voy a lavarme la cabeza. Esa será mi gran inmolación.


Hechos que no son fortuitos II

Superman
sobre esa torre inmensa
no está vigilando,
no intenta protegernos,
no va a salvar a nadie.
Superman
entre la multitud
sólo busca a Luisa Lane.
Desesperadamente.


Conclusiones particulares II

Una pompa de jabón es bella a la vista. En la transparencia se divisan colores tornasolados. Flotar es placentero.
Pero una pompa de jabón es demasiado frágil.
Y efímera.


Cuadro de situación III

Antes de esto, muchos años antes, él tenía dos ventanas que daban a paisajes diferentes donde se sentaba seguro a descansar tranquilo.
Antes, mucho tiempo atrás ella tenía un pelotón de fusilamiento y un quirófano de lobotomías.


Hechos que no son fortuitos III

Me llega desde alguna parte el olor dulce del incienso y tengo miedo. El ritmo lento no sé si tolerará la precipitación de los sucesos. En la disquisición vaso lleno o vacío se confunden las mitades. Ahora ya no sé si reparar la fisura para que el balde no se llene, para flotar un poco más hasta que todo reviente.


Conclusiones particulares III

Aquí, la mayor parte de las cosas están rotas. Lo único que se mantiene inalterable es la melancolía.


Conclusiones generales

Siempre pienso que el cruce no fue a tiempo. Hay caminos que jamás debieran encontrarse. Siempre pienso que, lo mismo, nunca es tarde.

archivado en: precalentamiento

3.6.08

Tren rojo

Advertencia 1: Este cuento no tiene ninguna semejanza con la realidad ni se refriere a bloguer alguno en particular.
Advertencia 2: Este cuento no es recomendable para gente impresionable.

Epígrafe 1: Se denomina tren a un medio de transporte que circula sobre carriles, compuesto por uno o más vagones o coches arrastrados por una locomotora, y destinado al transporte ferroviario. Un tren es un medio de transporte que circula mediante medios mecánicos por una vía diseñada para él. El ferrocarril puede ir por rieles (trenes convencionales), cables (teleférico) u otras vías diseñadas para la levitación magnética. Pueden tener locomotora, una o varias, pudiendo estar múltiplemente acopladas en cabeza o en configuración push pull (una en cabeza y otra en cola) y vagones, o ser automotores (en este caso los vagones están autopropulsados). Varía entonces la manera de propulsión de los trenes, principalmente según su utilización.
Wikipedia

Epigrafe 2: Confundido por el fuego verde que confluye desde el mar,
la materia disuelta flota en la atmósfera sin sol.
Luis Alberto Spinetta


—¿Pero qué está por hacer, señorita? —dijo el inspector al ver a la mujer acercarse peligrosamente a las vías antes de que el tren pasara raudo.
—Eh... nada, una pavadita, pensaba en matarme nomás —respondió ella un poco avergonzada.
—¿No sabe usted acaso que está infligiendo la ley 18867 inciso 56 proclamada en el Concilio de Trenes de Trocha Angosta, Mediana y Gruesa de la ciudad de Quindimil el 24 de febrero del corriente año?
—Eh... no, no sabía...
—¿Acaso no lee usted los diarios, no escucha las noticias?
—Es que últimamente he tenido problemas…
—¡Pamplinas! Es usted una irresponsable —exclamó exasperado, momentos antes de sacar de su maletín una carpeta y proceder a la lectura del documento que decía:

Debido a trastornos, inconvenientes y demoras innecesarias causados por aquellos suicidas que eligen arrojarse a las vías del tren en horas pico cuando el flujo de pasajeros es más intenso y cada uno de ellos desea llegar lo más pronto y cómodamente posible, sea a sus trabajos respectivos, hogares y/o actividades varias, es que Metro Ferrocarriles ha dispuesto un servicio especial que funcionará todos los días de la semana entre las 3:00 y las 3:30 hs. AM, horario que según estudios realizados por investigadores y científicos de renombre, indica ser el de mayor índice de inmolaciones. Dicho servicio especial constará de dos rápidos que saldrán de la estación Terminal con 15 minutos de diferencia.
Siguiendo con las políticas gubernamentales de proveer a la comunidad de condiciones de vida dignas y medios de transporte gratuitos y tomando como ejemplo el éxito del tren blanco, utilizado a diario por el 78,4% de la población, es que se han habilitado dos unidades de trenes rojos especialmente equipadas para un suicidio seguro y eficiente.
Dichos trenes marchan a una velocidad de 280 km./h. Propulsados por electromagnetismo, constan de una parte frontal optimizada para lograr que la acumulación de sangre, vísceras y huesos sea recolectada en el momento de la colisión con el pobre infeliz, de modo de no alterar el brillo y la limpieza de las vías. Los conductores del tren rojo son profesionales excelentemente capacitados para cumplir con su labor y están supervisados por un equipo de psicólogos, bomberos voluntarios y miembros de número de diversas academias.

(El inspector ferroviario hace una pausa, se rasca la nariz, toma aire y continua la lectura)

Por las razones anteriormente descritas es que se solicita a los señores suicidas utilizar los pasos a nivel y/o andenes autorizados, organizarse por grupos de no más de diez y ubicarse a una distancia de no menos de 10 m. entre uno y otro, de modo de poder cumplimentar las normas de seguridad e higiene vigentes.
Se colocaran en cada andén confortables sillones para que la espera se haga placentera y nuestras promotoras pasarán convidando canapés y refrescos tropicales (en verano) o masas secas y café (en invierno)


—La ley establece horarios determinados —prosiguió apuntando a la mujer con el dedo índice—. Usted la está contraviniendo y lamentablemente tendrá que acompañarme a la Oficina de Multas de Diversa Índole - Sector Suicidas Fuera de Término.
—Disculpemé, por favor, le juro que esta es la primera vez que intento suicidarme y no volveré a hacerlo fuera de la ley.
—No estoy seguro, usted no me inspira confianza... —terció él.
—¿Podemos arreglarlo de alguna manera? —dijo ella extendiéndole un billete de 10 pesos.
—¿Es esto quizá un soborno? ¿Qué clase de suicida es usted que, ni siquiera sabiendo que vivirá las últimas horas de su vida, saca a relucir su egoísmo de esta manera? ¡Gente miserable! Es lo que siempre digo. Con desequilibrados así no vamos a ninguna parte.
—¿Le parecen bien 60? Es todo lo que tengo. La verdad es que salí sin pensar en esta contingencia.
—Pssstá bien, por esta vez se la dejo pasar, pero no quiero volver a verla más por esta estación, excepto que sea de 3:00 a 3:30 hs. AM. o que ya no desee quitarse la vida.
—No se preocupe. Esta noche vengo puntual. De todas maneras me viene bien, ahora recuerdo que olvidé cerrar la llave del gas.
—Vaya, vaya tranquila que todavía le quedan unas horas. Deje todo arreglado como corresponde, a propósito…¿hizo la carta?
—¿Qué carta?
—La carta al juez.
—Me temo que no. Es que salí a las apuradas.
—Bueno, me redacta una bonita carta. Si quiere, allí mismo, en la boletería le venderán diferentes tipos de cartas. Usted podrá elegir la que más le guste: yo, personalmente le recomiendo la carta básica F59, papel reciclado, gramaje 20, A4, le va a combinar con la bonita blusa que lleva puesta y además, es la preferida del Juez.
—Pero… me quedé sin efectivo.
—No se haga problema. Yo le presto —dijo el inspector entregándole un billete de 5 pesos—. Diga que va de parte del Inspector General del Orden en Andenes de Estaciones Metropolitanas y le harán descuento. Esta noche me los devuelve.
—Muchas gracias —dijo la mujer emocionada por el gesto—, funcionarios así son lo que le hace falta a este país.
—No agradezca. Es mi trabajo.

archivado en: frutos del mar

30.5.08

Complejo de Eléctrika (Mitológica IV)

Respira anhelos por los poros. Se le apagó la magia con dos calas que le abrigan el florero de la tarde.
Se volvió chiquita en un segundo cuando vio el garrote de papá martirio, tan derecho, tan erguido en su mísero esqueleto.
Se puso pollera con cuadritos y le hizo gracias para que la vea:

Mirame, papá, mirame... ¿no ves que ya sé tirarme del trampolín más alto? Fijate cuánto es que avancé en el disciplinamiento, mirá lo cruel que puedo ser conmigo misma.
Lo aprendí lento, pero me sacaste buena.
Ahora sé cortarme las muñecas con tornillos y procuro que no estén muy oxidados. No quiero ocasionar molestia alguna.
Mirame viejo, soy la figurita brillantina que nunca me compraste, tardé cuarenta años en morir para poder nacerme lejos.
Del miedo.

Abre los ojos igual que cuando salió de la burbuja y sintió ese terror al mundo. Pero ahora empieza a ver, a concebir que es posible que el corazón de Agamenón no se enmudezca de amor cuando le baila, que no es necesario el baile, la pollerita a cuadros, que obedecer no es buena gracia, que de cualquier manera él la ve, que hace lo que puede y le enseñaron a patadas; que las calas son flor de cementerio y hay que cambiarlas antes que el olor se impregne.

archivado en: ¡Todos a la plaza por Carl Jung! - consejos útiles para niñas no huérfanas

24.5.08

Mitológica III

En esta isla entramos sólo el mar y yo. Algunas veces se nos une Andrómeda y me inyecta insecticidas para que me despabile, pero el efecto es el contrario: sólo logra convertirme en otra nebulosa. Es allí cuando empezamos a entendernos y tenemos largas charlas donde sólo hablo yo y le digo, por ejemplo:

Ando con ganas de no desentonarle al cosmos, de enderezar los ejes de un mañana en el que no sean necesarios psicoactivos para ser hermanos, humanos, héroes, hermosos.
No sé si me entendés. Es como un sentimiento que erró la ruta y apareció en una frecuencia diferente cuyas coordenadas no pueden descifrarse, una niebla sumergida en la horizontalidad del fastidio hospitalario.
No sé si soy clara. ¿Viste cuándo extrañás la tierra firme que encontrabas en ese aire tan particular del afecto, o en los días plasticola cuando no había estática en nosotros y el globo tenía la forma siamesa del alivio?


Ella escucha, o hace que escucha y peina sus cabellos. Es tan hermosa que merece algo más que una galaxia remota. Yo le daría, si pudiese, el universo entero para que lo desprecie. Yo le daría todo lo que necesita desconocer.
Ella escucha y yo, invariablemente, prosigo con historias que comienzan con “había una vez”. Una de ellas es la siguiente y la transcribo de memoria. (En la isla no hay con que tomar apuntes y todo se rige por la caprichosa capacidad de disimular baches y heridas de arma blanca).

Había una vez un papel con letras borrosas que descansaba sobre la bandeja vacía de un banquete al que no tuvieron la amabilidad de invitarnos. Yo me recuerdo agazapada entre la luz que entreveía por sus piernas. Era viernes y había muchos kilos de frutas robadas. Siempre los viernes fueron días de ilegalidad sacramental. Perpetuamente viernes, excepto cuando fue siempre, lo demás fue viernes de estaciones minadas de boletos explosivos, con la furia tormentosa de amores que no pudieron abrazarse a sí mismos porque sólo existieron en la aturdida y maniática literatura de la memoria.

Andrómeda suele aburrirse cuando llegamos a esta instancia y siempre desaparece haciéndome creer que es Perseo quién la espera, pero yo sé que no es cierto, que Perseo es sólo un mito y que no se puede concebir tanta belleza en manos de un abusador de poderes femeninos, un mariconazo amparado en la Medusa.
A ella, aunque no sea suficiente, yo la prefiero constelada. Al menos así brilla, puedo verla aunque esté a demasiados años luz de distancia.

En esta isla me sorprendo calentando el estaño de los días, hago bolitas que al instante se endurecen y la sensación perruna de aullarle a montañas que sólo escuchan la conmiseración del miedo me resulta soportable. La bolsa gigante de mi consciencia me hace declinar tratos convenientes.
Es que nunca logro exportar todos mis archivos, excepto cuando Andrómeda irrumpe y se queda sentada contemplando el mar que todo lo rodea y ruge una oración que implora por la finitud de lo inmutable.
Casualmente, esos días son los viernes.

archivado en: astronomía incomparada, el catorce Pollock y su nave espacial

5.5.08

La amiga mía, el pibe mío

Ale Rabinovich y Demo el día de la presenta, interpretando un tema de hondo contenido moral, existencial y pum para arriba.

Orugas y Mariposas



El último disco de Ale, "30000 Sueños" se encuentra en venta en:

Centro Cultural de la Cooperación Av. Corrientes 1543
Paseo la Plaza en Deep Music Av. Corrientes 1662 local 7

o por e-mail a alexiaprod{arroba}hotmail.com
También discos anteriores: "Orugas y mariposas" y "Salirandar"

archivado en: bombines y autobombines

2.5.08

Compañía Aseguradora de Hormonas e Insectos.

I
Vienen langostas a comerse las hojitas esparcidas en el plano inclinado de la tarde. Resbalan y el salto se hace un breve vuelo, algo así como un beso en la comisura de los labios, un disimulado gesto, un miedo a desabotonarse la camisa y que se vean los colgajos del alma arrugaditos, indefensos, desguarnecidos.

II
Espía por la mirilla. El voyeur no necesita tocarla; se conforma con ver la parte del mundo que no puede lastimarlo. El voyeur no conoce las mejores mieles, el voyeur lee y sonríe algunas veces, se busca en los versos que ella escribe, se masturba y satisface sus pulsiones, cree conocer algún secreto y se equivoca: ella no oculta, no niega, ella confecciona acertijos para quién esté sensible a adivinarlos. El voyeur no necesita tocarla, espía por la mirilla y descifra sus engaños creyendo que son a su favor.

III
—Hay que asegurarse —dice el voyeur y es su lema.
Y tanto se asegura que vive repleto de candados tan pesados que ya casi no puede caminar.

IV
Las langostas presencian las dos aristas de una escena reflejada en un espejo que deforma. Y saltan divertidas dispuestas a comerse las hojitas de la tarde.

V
No hay descanso para quién tiene que vivir cerrando puertas, acomodando el recuerdo de algún sentimiento entre vinilos antiguos. No hay alegría en aquel que todo lo certifica, que calcula cada paso, que elabora presupuestos muy prolijos y los sigue a pie juntillas, que jamás, ni por asomo, olvida poner el despertador para mañana.

VI
Ella se desnuda para él, a la distancia el juego la entretiene un rato, pero no la satisface. Ese cuerpo supo producir vibraciones emparentadas al violento sosiego del amor. Ese cuerpo es el que el voyeur no necesita tocar, ni ver, con imaginarlo es suficiente y ella sabe que es benefactora de las manos del voyeur. Las de ella son necesarias sólo cuando marcan el compás en el teclado y brillan en el monitor.

VII
El voyeur descubre a una de las langostas que baila aturdida por la risa. Se molesta e intenta matarla con una navaja de colección. Pero llega tarde. La langosta se ha escondido en el cajón donde guarda los profilácticos que ya no usa, o usa en contadas ocasiones cuando se topa con un cuerpo que no va a contagiarle amor ni ninguna de esas pestes peligrosas. El voyeur, a veces extraña algunos rituales que habían nacido y se encargó de aniquilar cuando leyó la letra chica de la póliza y descubrió que no cubría incendios.

VIII
Hay unas cuotas de resentimiento, desilusión, insatisfacción e impotencia perfectamente justificadas bajo juramento, bajo fondo, sobre la libertad que da saber que no hay nada que ganar ni perder, sobre la ley que ampara a los que arriesgan, a los que no temen que una palabra les salte encima y les muestre cosas que se salgan de la agenda.

IX
El voyeur, que todo lo asegura, es un infeliz, y la infelicidad, esa clase de pecado que no figura en los catálogos de la moral, debiera ser penada con un castigo superior al de dos o tres oraciones absolventes.
La infelicidad, en realidad, no tiene perdón.

X
Entonces vienen las langostas a comerse las hojitas y ella les facilita el trabajo, les siembra caminitos porque siente un desprecio vomitivo hacia la muerte emocional y piensa que la cobardía debiera ser un pecado capital.

XI
El voyeur sufre una parálisis contrapuesta a su hiperactividad.

XII
A ella la excita que la miren de muy cerca. Y le gusta ver que pasa en el espejo que está al costado de la cama cuando son dos los que están en movimiento.

XIII
Las langostas se aburren si la historia que están viendo no tiene nada explícito y se van de recorrida por los bares donde hombres y mujeres se miran a los ojos, se toman de las manos y no tienen miedo de asumir el riesgo del placer o el sufrimiento.


archivado en: el otoño del jardinero que esnifaba hortal

30.4.08

Tutiplén con enlaces patrocinadores

Fondos de Pantalla. Mas de 2000 imágenes para compartir y comentar

Trato de empollar alguna idea optimista respecto del futuro. De inmediato me viene a la mente la palabra: "péndulo" unida a imágenes: "movimiento indeciso, alerta metereológico, ringtones cumbiancheros, ícaros traslasierra"
Y es entonces cuando me quedo tranquila y pienso que todo va a ir bien, a pesar de las cacas que Z. deja en el patio, a pesar de las hojas del otoño, a pesar del frío, a pesar de que el próximo amor esté escondido detrás de una maceta que sólo tiene palitos de una albahaca que se secó hace rato.


La Felicidad Se Construye Cada Día Pensar Bien Cambia Nuestra Vida

A eso de las dos, o un poco más tarde, cuando aún sin sueño decido que es hora de dormir, siempre me voy a la cama con la sensación de "otro día más sin que haya sucedido algo extraordinario".
En realidad la vida humana no es ni más ni menos complicada que la de, por ejemplo, un tucán.
Todo se rige o por biorritmos o por largas filas donde cada uno extiende su platito esperando su porción del guiso.
Pero la mayoría de las veces es azar. Y todo puede convertirse de una u otra forma en amenaza o salvación.
Esto que te cuento no es una verdad absoluta, pero anda cerca.
Hace muchos años, a los tucanes los convertían en helado barato. Con el marido de mi vida siempre salíamos con la esperanza de llegar a Chungo, pero la fuerza del Tucán nos detenía varias cuadras antes. La fuerza del Tucán y la plusvalía.
Con esto quiero decir: vivir no tiene nada de extraordinario.


Tu perchero está aquí. Encontralo ahora mismo en BuscaPé. El sitio donde comparar es ahorrar.

Algunas veces me preocupan situaciones improbables. Por ejemplo, que a la hora de darse cuenta de la oportunidad que ha perdido y decida llamar a casa, me hayan cortado el teléfono o, simplemente sea demasiado tarde. Visto desde un punto de vista macro cósmico lo mismo puede sucederle al mundo. Ponele que dios existe, se hace presente y resuelve prohibir los equívocos, las malas intenciones y los cálculos renales.
Este tipo de avatares, algunas veces me desvelan.
Me pasa también con las guerras, con los torturadores que viajan en el subte, me pasa con todos los hombres que me cruzo a diario y no imaginan que la felicidad está cerca y es igualita a mí.
O es que la posibilidad de que todo acabe en un abrir y cerrar de ojos está siempre ahí, al alcance de una idea improbable pero no tanto.
Si yo tuviera una mínima certeza pediría disculpas e iría a ayudarlo con el nudo de su corbata.


Aumenta Tu Estatura. Crece Mas Alto Con La Ayuda De Estos Suplementos Revolucionarios

Elucubro el modo de mediar entre tu soledad y la mía, busco la manera de destruir de un saque el desequilibrio, la congoja, la duda, el miedo que las aleja, o tal vez la manera de comprender ciertas verdades para luego digerirlas sin que esto provoque algún tipo de malestar o encono entre ellas y, asimismo, las dos puedan combinarse con la exactitud de una operación matemática resuelta, o nomás —digo yo—, que la cama está muy fría y aún no he decidido comprar la bolsa de agua. Que estaría bueno que un cachito ambas dos se olviden que están solas y jueguen a hacerse compañía.


Libro del Apocalipsis. ¿Realmente la Biblia enseña la teoría del rapto pre-tribulación?

Y están los hemisferios cerebrales bien predispuestos para sus funcionalidades específicas, sin embargo, uno de los dos tiene forma espiralada y a todo pensamiento lo convierte en un loop que no se detiene.
Tenemos a una persona capacitada para llevar y traer loops. Lleva puesto un traje de aguatero. Y se llama Juan José Camero (la rima no es intencional, es que así se llama y es que así se viste)
Hay demasiados loops, el hemisferio tiembla y necesita dos aguateros.
—¿Por qué necesita dos aguateros?
—Porque hay demasiados loops.
—¿Y como hará la escritora para pagar dos aguateros?
—Se hará puta.
—¿Y como irá vestida la puta?
—Con un traje violeta.

Violeta Lazo, la puta que fuma opio es hipócrita, vive de apariencias y bajo su vestido esconde una gran envidia. De todas maneras tiene escrita una queja formal que presentará en breve a la Asociación de Chamanes Argentinos.
El llevador de loops en realidad no hace más que organizar un poco esta parte del karmasunto, karmasutra.
Y el gran interrogante sigue en pie. Tratamos de sahumarlo, lo rallamos, le metemos mirra e incienso, mientras CocoRosie canta I can’t for get, I can’t for get.
No hemos podido resolver ni un 10% de esta vida. El hemisferio anda flojo de aros y detenernos en las vidas pasadas es cansado.
Entonces, cada uno se pide un pecado:
El mío es la pereza.
El de él es la lujuria.
El de ella es la soberbia.

A la puta no la mueven de este puff ni a palos, así que no podrá pagar dos aguateros. Ni siquiera uno.
Pero están los hijos: Lisa y Llana; Luz y Fer. La puta no quiere prostituirlos, pero no le queda más remedio.
Y este no es el final de la historia.
Todavía nos falta vomitar el alma.

archivado en: atención, Gmail vigila

28.4.08

Cuento light

Nos dijo la enfermera que podíamos pasar sólo unos minutos, sin hacer ruido y eso es lo que hicimos, o mejor dicho lo que no hicimos: ruido. De eso se encargaba eficiente el respirador por donde el aire, estoy segura, entraba desafinado.
Se ve que los minutos en un hospital siempre son eternos porque cuando la enfermera vino a decirnos "ya fue suficiente", todos salimos a los piques, casi sin despedirnos del futuro cadáver.
Yo no sé si es la inconsciencia o esa cosa inconfesable de querer sacarnos lo más pronto de encima el lastre. Lo cierto es que en el velorio todos lloramos mucho. Me acuerdo que la Marta tenía los ojos muy irritados. Pero con ella nunca se sabe la procedencia del ardor. El Héctor decía: "no puede ser, no puede ser".
Yo lloraba por no desentonar. Nunca me gustó ser diferente. Lo mismo me pasaba cuando cantaba en el coro de la iglesia y todos dejaban su puesto para ir a comulgar. Yo me quedaba cantando como una tonta, siempre firme ahí..."esta es la luz de cristo, yo la haré brillar...", hasta que un día me harté de que todo el mundo cuchicheara por atrás, que se dieran cuenta que no había tomado la primera comunión y me miraran mal.
Y fui y la tomé. Por mi cuenta.
Como lloré por mi cuenta mientras veía a tía Hilda sonarse los mocos y a los primos abrazados como si necesitaran darse fuerza.
Yo no sé si es hipocresía o es eso tan humano de aparentar ser tan humanos, pero la cuestión es que después del entierro cada uno se fue por su lado y recién volvimos a vernos meses más tarde cuando a la Nelly se le ocurrió la embolia y la enfermera nos dijo que podíamos pasar sólo unos minutos.
La culpa es el permiso y juro que la próxima vez que me avisen voy más tarde, de todos modos es lo mismo.
Todo el mundo muere solo.

archivado en: la casa de la pradera

27.4.08

The cult

Ahora que se terminó el BAFICI, buen momento para un balance, una opinión autorizada al respecto.

archivado en bombines babosos

25.4.08

¿Para qué otra persona más...?



Sí, es verdad. Martín fue a Los Gallegos y ¡los consiguió!

¿Y vos que esperás para pertenecer al clú?

No hay excusa.
Si vivís por Capital o Gran Buenos Aires me lo podés pedir a mí.
Si vivís más allá lo podés pedir acá

Si querés también podés consultar en alguna de esta cantidad inconmensurable de librerías.

Ciudad de Buenos Aires
ANTIGONA
DICKENS-CAPITAL
PAIDOS-SANTA FE
ANTIGONA II
LORRAINE
CAPITULO 2
CAPITULO 2-PACIFICO
LA CUEVA-AV. DE MAYO
GATO ESCALDADO
EDITORIAL LOSADA
GANDHI
MARTINEZ DE MURGUIA
CUSPIDE LIBROS
MONOD LIBROS
RODRIGUEZ-CABILDO
CRACK UP
CALEIDOSCOPIO
TIEMPOS MODERNOS
AVE FENIX
LAS MIL Y UNA HOJAS
MASCARO-CAPITAL.
ANTIGONA BIBLIOTECA NACIONAL
BOUTIQUE DEL LIBRO-PALERMO
PELUFFO
MYTHOS LIBROS
EL GUALEGUAY LIBROS
GALERNA CABALLITO
GALERNA LINIERS
GALERNA CABILDO
Prov. de Buenos Aires
BOUTIQUE DEL LIBRO-SAN ISIDRO
GARABOMBO LIBROS
VUELO NOCTURNO-MORON
PALENQUE FORO LIBROS
CITY BELL LIBROS
RAYUELA-LA PLATA
RAMOS LIBROS
CASA DEL SOL III – MORON
BOUTIQUE DEL LIBRO-ADROGUE
GALERNA GALLEGOS
FRAY MOCHO-MAR DEL PLATA
Córdoba
RUBEN LIBROS
SUPERIOR
CASA DEL SOL-LA FALDA
MAIDANA LIBROS
Entre Ríos
DEL ATENEO – PARANA
Ciudad de Rosario
BUCHIN LIBROS
Tucumán
EL GRIEGO LIBROS
Neuquén
GALERNA NEUQUEN

La verdad verdadera es que hay más librerías que libros, pero, como consumidor de Tutiplenes tenés que ¡hacer valer tus derechos!
Si no lo tienen, exigí que te lo traigan.

En Galerna de Belgrano yo los ví.

En La Feria del Libro están en el stand de Gandhi o Galerna. Y si no están quejate, rompé todo, firmá el libro de quejas.

¡Apurate que se agotan!

No seás otario, no te quedés sin tu tutiplén.

No dejés pasar la oportunidad de hacerme feliz.

archivado en: novedades editoriales

23.4.08

Tutiplén ref: google

O mais belo poema dedicado ao jardinero

A pura menta extiendo los brazos del naufragio. Las formas de la ausencia parpadean luces estentóreas. Una tienda subterránea esconde nuevas dignidades, improntas de lo que vendrá a ventilar los días rancios. Sé el significado de la espuma con solo imaginarla reflejada en los ojos que vi una vez sola. Siento el rugir de olas que podrían abrazarte hasta hacerte de mi abrazo el centro, el infinito, la fuente de confianzas.
Sólo resta encontrarte y que me veas.


french y beruti wikipedia

Resultó que el encargado del reparto era un tipo que tenía dos cabezas y una canasta de escarapelas que, si las mirabas fijo durante diez minutos y después apuntabas la mirada a la pared, te hacían delirar como un enamorado.
Una cabeza, la de French, era la que casi nunca pensaba (sobre todo en días patrios o momentos clandestinos) No quiero decir con esto que tal proba prócer cabeza no tuviera la capacidad de razonar. Sólo sucedía que, de las dos cabezas, ésta era la que se enamoraba.

La otra, de Beruti era cautelosa y dirigía la orquesta de relojes (sobre todo en días hábiles o entretiempos). Esta cabeza era la que siempre debía irse de raje a cumplir con epopeyas deportivas, a pasarle el plumero a las canillas, a escuchar lamentos caché fijo. Esta cabeza nunca tenía tiempo.

Resultó que el escribiente de la historia no contó lo más sabroso del asunto: mientras las cabezas se aniquilan una a otra, no se llevan, no se entienden, una sufre, la otra más, mientras juegan a qué nuevo desencuentro inventarán y matan cucarachas a patadas, yo trato de llevar registro de la historia y por suerte no soy revisionista.


Recetas de caramañolas

—¿Los psicólogos son una especie de asesores del alma?
—No sé, no conozco ninguno.
—¿O serán ascensores del alma?
—No sé, no conozco a ninguno.
—¿A ningún ascensor?
—No, ningún asesor.
—Entonces: ¿a qué piso va?


postales+para+decir+que+es+un+terrible+pelotudo




mis recuerdos de solferine

Voy parada, apoyada en el respaldo del asiento. Es un lugar privilegiado para quién va parado en hora pico un rato antes de que el tren salga y se apelotone gente. Una señora está enfrente. En el lugar privilegiado opuesto al mío. Lleva una rosa con una tarjetita.
Leo:
Escriba aquí la mal
vida y atéla a la

Me falta una parte. La tarjeta está doblada, la mina no se mueve, carajo, necesito saber que dice la tarjeta. La mal… la mal… ¿Cuántas palabras hay que empiecen con mal y que encajen con vida?
¿Maldición? ¿Qué clase de tarjeta es esta? Necesito saber.
La curiosidad hace que no pueda concentrarme en el libro que estoy leyendo. Me siento en cuclillas como si estuviera muy cansada, la mina me mira, se dio cuenta de mi artimaña y se pone de costado. Hija de puta, me lo hace a propósito, me está tapando la tarjeta. Voy a morir sin saber que dice, las rodillas me tiemblan, tengo que levantarme, volver al libro, el tren está por salir, no hay demasiada gente pero dos trabajadores de cablevisión se entrometen entre ella, la rosa, la tarjeta y yo.
Estoy perdiendo las esperanzas. Tengo ganas de acercarme y preguntarle pero no me animo. No sé que hacer. Estoy desesperada. Necesito saber que dice esa tarjeta. Mierda. No lo voy a conseguir.
¿La maldición de su vida?
¿Que sentido tiene esa frase?
En Martín Coronado la mujer se está por bajar. Es mi última oportunidad. No le quito la vista de encima a la tarjeta. La mujer se planta en el pasillo, despreocupada, por un momento ha olvidado taparla, o bien se apiadó de mí. No lo sé, no me importa. Estiro el cogote y finalmente leo: “Escriba aquí la maldición de su vida y átela a la rosa”
La mujer baja. Con su rosa y su maldición atada.
Me siento peor. No sé de que se trata. A que iglesia o secta o qué tipo de conjuro es ese.
Y quiero saber.
Llego a casa y busco en Internet. En Internet no hay nada. No sé dónde buscar.
Voy a morir sin saber.
Mierda.
Esa mujer me pasó su maldición y se fue lo más pancha.
De eso se trataba.


cuanto tiempo dura un papagayo

Que lindo es suspirar, bostezar y respirar tan profundo que al aire lo sentís hasta el fondo y te da un pequeño sacudón. Bailan siseos en el patio de los pulmones justo donde el humo saca a pasear sus alquitranes.

archivado en: el estado de ánimo del gato apenado que duerme

18.4.08

Tutiplén de repostería

—Era un niño tan, pero tan pequeñito que era el niño más pequeñito que había...
—¿Y qué le pasaba?
—Nada: era tan pero tan pequeñito que nunca le pasaba nada.
Enrique Symns

Sopa inglesa (bicho taladro)

Agujeritos perfectos en la madera de lo que fueron buenos tiempos. Y aserrín liviano cubriendo las baldosas de sus pretensiones. Creía que era un fantasma o un monstruo horrible el que habitaba sus terrores nocturnos.
Pero no, era el tic tic tic insistente y terco de un insecto que nunca duerme.


Isla flotante (castizoargento)

Por fin compraste un telefono blutut con tritronics y algorscriptums que hacen lucecitas ora amarillas, ora ciruela cuando te llama, en el primer caso, el tío Juan, en el segundo, una pesada que te la da con triquimisquis y reclamos lloricones que te dan por los cojones, pero aún así por educación le coges (la llamada), y por ahora todos tan contentos. Esas cosas pasan con las nuevas tecnologías. Te permiten cualquier tipo de escondidas y si no le coges, luego puedes decir que fue el radar, porque todo puede fallar, la falibilidad va de la mano de lo fálico, del no credit y la excusa para no cogerle.
Una buena es contar que estabas miando lo más campante y olvidaste que el aparatejo lo llevabas en el bolsillo trasero del pantalón y en menos que canta un gallo se te cayó al vater. Uh. Uh . ¡Uh! Le hubieras llamado al fontanero pero no tienes tu blutut, así que metiste la manito y le rescataste de los soruyos y los miados. Pero no funcionaba. Le secaste con el secador de pelo. Pero lo mismo no funcionó y ya, coño, ¿cómo ostias quieres que lo explique?
No es mal rollo. Es fatalidad.
Existe la posibilidad de retrotraerte en el tiempo o viajar por él, como Desmond, por ejemplo, y no vas y caes en 1974. No hay blutut ni nada deso. Hay ENTEL. Y un solo teléfono en el cacerío. De una maruja que lucra con la necesidad de comunicación de varias manzanas. El teléfono tiene candadito y a su lado hay una lata donde van las monedas. La maruja escucha tus conversaciones.
Casi todas son a ENTEL reclamando la línea que pediste hace seis años.
O sea. No es necesaria tanta comunicación para saber que, finalmente y bajo toda circunstancia estás solo y el teléfono solicitado no corresponde a un abonado en servicio.


Sfogliatella (el secreto de mi éxito)

Una lata con carbones encendidos, una cucharada de canela que sirve para pensar, una de azúcar, menta y unas piedritas de incienso. Deambulás por la casa diciendo las palabras mágicas: "vete de mí cuervo negro, vete ya, vete ya, no te quiero ver más, ni aquí ni allá"
Y se te abren los caminos.
Si no querés que el camino engorde, le ponés chuker.
Si no tenés menta, meté una DRF
Si no conseguís canela, probá con Pinky
Si el incienso sale caro reemplazalo por marihuana o aloe vera que te cura todo.

Yo probé las dos fórmulas y así me ves por la vida, dichosa y exultante.


Selva negra (yo soñaba)

Se llenó de hongos amarillos la última evidencia que quedó del árbol.
A la casa la pinté de colorines y no me preocupé por recuperar los libros, ni la música, creo no haber ganado nada en el balance, pero así fue cómo lo quise.
Yo soñaba. Eso fue lo que pasó.
Podría chamuyarte, decir, no me di cuenta, disculpame. Pero no, es que yo soñaba. De posta que creía que vendría la reina adrenalina a latigarme el corazón. Pero nada. Ella ausente, la tan puta repartiéndose en salivas de los otros. Acá nada. Pero nada de nada, te lo garanto.
Lo más cercano a una taquicardia fue la tarde que me pasé de rosca y el enfermero de la ambulancia me inyectó como tres cosas. No me acuerdo bien que eran pero sé que dormí una semana y desperté con siete huesos menos y una revistita evangelista.
A lo que iba y para tu información: se llenó de hongos amarillos. Esto sé que significa: despedida de estación o bien, el tren que no se decide a suicidarme. Hijo de puta, no quiere hacerse responsable. Es lo que digo: son todos muy cagones.

archivado en: tutiplenes todo dulce

16.4.08

Mitológica II

Ay del dolor de la suerte cuando hace la siesta y no despertará de su sueño antiguo, dorado papel que envuelve los ojos que explotaban nubes para darle muerte súbita a todo deseo.
Todavía, tibio el cuerpo etéreo, suerte tibia, si parece que sonriera...
Echada como vaca al sol, sus dados cargan morfinas conque paliar apenas y apalear las penas.

Desparramada en la cama de alquiler, una muchacha de rostro transparente aún no sabe falta poco para ser un número en la lista de los brillos.


Ay del dolor de no poder mudar el destino, descarozar a cucharadas la historia, que la histeria no se empecine como caballo indómito, veloz como el veneno, la pócima que encierra la suerte eterna que duerme el sueño dorado del ansia por siempre y nunca más verla, ver las piernas untadas de desuso, las nuestras en lazos como tientos, enlaces, cueros flojos, floja el ánima que cae en la barranca.

La bella diosa cibernética cree que ser joven la exceptúa del engaño, ella cree va a cambiar procedimientos, ella cree no ser una deidad cualquiera.

Ay de tan solo, solita voz desaparece en un espejo que muestra previsibles mientras se barre el barro que dejaron los zapatos despegados por el tiempo que pasó sin cuentas, se da cuenta que esta vida pasó como estampida y no hay dorados ni papel que represente la comedia de la suerte.

Un ex ángel caza por deporte. Dos disparos, dos eyaculaciones tan precoces como el corazón de la gacela que late tibio y agoniza en la almohada.

Ay de la ingenuidad fallecida, si hace poco que la vimos tan llena de caricias y hoy dos plañideras cantan la canción de herrumbre, una anciana se persigna y reza lo imposible y una deuda limpia babas que impúdicas se salen por la boca de la suerte, tan inerte, pobrecita la mañana desencanto cuando el sapo y sus orines reaparezcan.



archivado en: recetas de cocina para la mujer actual

Y bueno...

Un importante medio gráfico del país reparó en los tutiplenes y se vio en la obligación de explicar de qué se tratan.



Otra: ¿se internacionaliza la cosa?
De paso tenemos un nuevo blog para la sección "blondos"

archivado en: autobombines

15.4.08

Ginebra

Algunas noches sube por un sendero de pupilas congeladas y arrastra la luz de dos constelaciones frenéticas.
En su corpiño lleva piedras recogidas de una playa dibujada en Simulcop.
Y baila.
Ella baila la danza de los que revuelven las mareas y no hay pena que le valga purgatorios que no existen, no hay miedo ni centímetro que no se mida a los hachazos.
Lleva los ojos cosidos con sisales cuando sabe que su estrella está por apagarse.
Cuando baila, cuando ella baila, los profetas se amordazan, las vírgenes se venden por dos mangos, los marinos se confunden y los puertos son enjambres de palomas atontadas por la bruma.
Por la mañana baja por un camino de vidrios fastidiados de baldíos y le apaga los relojes a los locos trasnochados.

archivado en: historias de la vida misma

14.4.08

Delivery de Tutiplenes

El día martes 15 del mes en curso hago entrega puerta a puerta con la combi que le compré a Matu.
Zonas: microcentro - Belgrano, Nuñez - Palermo a la mañana - a convenir.
Interesados escribir a rosi.gutierrez arroba gmail.com

¡Hagan sus reservas con anticipación! ¡No se pierdan esta gran oportunidad! No sean giles.

archivado en: no sean giles

12.4.08

Lo que queda del día



(el público chocho de la vida gozando del espectáculo)

Lo que quería explicar y realmente no sé si pude, si se entendió es que la verdadera motivación de las cosas, el fin principal de los empeños es llegar a momentos donde todo es dulce, donde se puede tenerlo todo y para mí todo es el amor.
El amor, con sus diferentes morisquetas fue, en definitiva lo que yo encontré en el Centro de la Cooperación, en la presentación de mi libro.
Mencioné desordenadamente dos momentos cruciales del largo proceso hasta la edición del libro, olvidé otros tantos un poco más cercanos.
Estos eran, son: disfruté inmensamente de los preparativos. Me propuse hacerlo, como tabla de salvación ante algunas contingencias que me trajo este año de regalito.
Y lo logré. Logré lo esencial: la alegría. Cada reunión con mis lectoras, cada ensayo con mis músicos, cada conversación con amigos, cada idea nueva, cada estímulo. Había días en los que sentía que el compromiso con mi libro de cada una de las personas que me rodeaban era mayor a mi propio interés. Eso hizo que no sintiera algunas ausencias necesarias, eso hizo que me envalentonara, eso hizo que aprendiera a quererme un poquito más, eso hizo que ya no me sintiera sola y fuera valiente, que no tuviera que depender de fantasías inventadas por mi mente fértil, eso hizo que todo haya salido de perlas.
Yo estaba ahí mirándolos. La sala era chica, el tutiplén era grande. Ahí estaba la mayor parte de la gente que me importa. Muchos amigos viejos, montones de amigos que conocía virtualmente y pude ver, tocar, abrazar, besar por primera vez.
Mi tío, el único tío que tengo, mi cuñado, el único cuñado que tengo a pesar de ya no tener marido; Sofi: mi modelo top exclusiva; Aylén, mi adorable sobrina postiza y Mou, amigo fiel de la casa. Nadia con su bolsa de palo santo de regalo.

No sé bien que dije, cada tanto me viene algún recuerdo y tengo la sensación de haber desvariado. Pero lo cierto es que yo soy así. Había ensayado un personaje muy simpático y encantador, pero el personaje no quiso salir. Quedé yo mirándolos, hablando cosas, comiéndome los nervios y haciendo enormes esfuerzos por ser grande y no ponerme a llorar en cada frase.
No sé que se vio, no sé si se entendió.


(parte del público preparado para el pogo)

Lo que sé es que la respuesta superó lo imaginado. La gente con la que no contaba compensó unas pocas faltas injustificadas. Pero esas cosas pasan siempre y lo tenía previsto, aún así la sorpresa de ver a la primera plana de platenses: Puck, mi ex-avatar preferido y Pablo, verborrágico y encantador; Alfredo, un viejo amigo de la época UTN, y unos cuantos desconocidos que enseguida se hicieron conocer.
A Eva y Betty, dos encantos que había conocido la semana anterior y se entusiasmaron con lo mío. Gloria, su sonrisa y la amable compañía de siempre. Sam apurado porque se tenía que ir y no quería hacerlo sin el libro. Cordín, con "esos ojos" que parecían emocionados; Dea preciosa con ese look tan Dea; Duda: loca de atar desparramando simpatía y desenfado; Vero con todos sus rulos y calidez; Aydesa (todo un hallazgo); Dibu y su ternura; Silvia, a las corridas, dejando de lado "su momento" para compartir "mi momento"; el asombro de ver a Katya; Ricardo escondido en un rincón; Edgar con mucho pelo, parado y demostrando una vez más ser un amigazo de fierro; Jeronimo y su bella Guadalupe; Octavio, desparramando ternura; Aste y Livio... ¿qué decir de amigos de esos que están siempre, con los que podés contar para lo que sea?
Chinaski y Pablo: como venitas anexas por donde circula la sangre mía más cosquilleante.
Moniquita: si hay una persona que se acerque a lo celestial, es ella. No recuerdo momento importante de mi vida donde ella no haya estado con su ramo de flores y su dulzura.
Susana Cella, que lleva tiempo coordinando, más nerviosa que yo en la bienvenida. Es una mujer muy tierna Susana. Es una nueva amiga.
Franco y Juan, dos jóvenes hermosos que, junto a la belleza de Minerva engalanaban la sala.
Pablo y Paula, más que editores amigos, con cartel divino de regalo y una onda infrecuente que no olvidaré.
Bardamu, tarde pero seguro, sin Viscarra ni Delgado, dispuesto a seguirla hasta que las velas no ardan, con su pose de chico malo que toma Sprite.
En primera fila Inés.
Y un aparte. Porque Inés es una de las amigas que más me ha acompañado en este momento. Una de esas locas de ideas geniales, una de las más entusiastas.
El reencuentro con Jimena luego de años. Verlo a Alfio (a quién daba por perdido), paradito ahí él y sus pestañas.
Sobre el pucho, Guille, mi psicólogo chamán, para decirme "acá estoy contento de verte así".
Otro aparte: Alejandra, Lavi, Damaris laburando cerca desde hace tiempo, con amor y alegría, demostrando que la amistad es la causa más importante por la cual vale la pena hacer cualquier cosa; mi mamá, la reina indiscutida de la noche. Todo lo bueno o malo es su responsabilidad. Fue la que hizo que yo exista y por añadidura el libro y también todas las cagadas que me mandé, me mando y me mandaré. (lo dice Freud, no yo)
Y mis hijos: Michelle sonriendo casi como en su fiesta de 15, hermosa fotógrafa responsable y serena, la encargada de contarme, horas más tarde, todo lo que no pude ver; Demo: su voz, su guitarra, su aguante ante mi crisis de intolerancia minutos antes de salir de casa, su compañía constante, su apoyo incondicional. Los compañeros fundamentales de mi vida, la magia deliciosa de sentir tanto cariño que tengo que acumular para los días en que sea ingrata y me sienta triste, para los días en los que me ciegue o mire hacia sitios inhóspitos, cariño que me guardo para potenciar el mío, el que comparto, el que quiero seguir dando.
Esto fue para mí la presentación de mi libro y si un 1% de esto se pudo reflejar, es ya un montón y me doy por satisfecha.


(momento de honda emoción, sensatez y sentimientos)


¡APDEIT! Acá hay más afotos


archivado en: ¡la puta que vale la pena vivir! y gracias totales