7.12.09

Más triste es robar II

(Para que se entienda porqué este blog se convirtió en una especie de porquería espantosa lleno de avisos y cositos que se mueven)

Por el año 2006 hice un intento que duró dos semanas (creo)
Ahora, pasado un considerable tiempo de infatigable labor en la siembra sin cosechar ni un frijolito de morondanga, creo que merezco un billetito de Juan Google.
E insisto.

Mi nombre es María Lucrecia de la Encarnación Mastandrea, tengo bastantes años de edad y hace tiempo he perdido la fe en la humanidad pero deseo recuperarla.
Padezco de una enfermedad llamada Google Adscense cuyos síntomas son: irritación, mareos, compulsión al click, adicción por los institutos privados de enseñanza de cosas, los libros sobre náutica y el amor a dios.
Mi sufrimiento es inenarrable y no se lo deseo ni a la peor porquería de gente que pulula por acá o por allá.

ESTOY DESESPERADA PIDIENDO AYUDA.

Si la enfermedad avanza corro el riesgo de convertirme en una escritora, filósofa, periodista, poeta o casquivana. Pero pobre.

Por cada click que vosotros hagáis en los anuncios que tan esmeradamente he colocado a la izquierda del televisor, a mí me dan 0,0002 dólars. Si cada uno de los 13 visitantes que diariamente ingresa a este blog (gozando de la consecuente alegría y emoción que el mismo proporciona), contribuye con su granito de arena visitando a nuestros patrocinadores y, eventualmente, comprando sus productos o haciéndose los interesados por ellos, en pocos años lograré juntar varios millones de centavos y podré iniciar el tratamiento, que además de curarme, incluye una lipoaspiración, un lifting y una lobotomía.

Cada click que hecho por vosotros representará poco menos que el mayor acto de amor que alguien pueda realizar hacia un ser humano vivo que, en este caso, soy yo. Pero también podrías ser tú, tú, tú o aquel otro que se hace el gil pero bien que lo tengo junado.

Nadie está excento de cometer fechorías de esta calaña, con tal de sumar unos morlacks a la alicaída, paupérrima y abichada canasta familiar.

A vosotros, que estáis todo el día haciendo huevo por la net, recabando información sobre temas de honda competencia abismal u opinando pelotudeces, no les cuestáis nada hacerme un click de vez en cuando.

Mi salud mental, mi bienestar económico, mi belleza y mi inteligencia necesitan de vuestro apoyo.

¡CLÍCKEN YA!
No sean cretinos.

Cuando llegue al primer millón dólars, juro que les recompensaré convidándoles panes santos y otras delicatessen propias de una luchadora, argentina y blogger, que sólo quiere ser un poco millonaria para experimentar lo que se siente.


archivado en: autobombines y deportes extremos

3.12.09

Postal de madrugada de un lunes

Entre la enorme contradicción que encierra tu ser están los restos fósiles del ansia desparramados como espinas, el debilucho recuerdo de albergue, la indiferente consciencia del futuro de tu soledad.
Como si al querer enderezar tus dientes te encontraras a un turista que, puñal en mano, intenta deshuesarte la cabeza para elegir qué souvenir de tu mente llevarse de regreso a casa.
Soy, del auto destierro al que te has confinado, nada más que un turista. Cada tanto me ves pasar, soy uno más de los que deambulan las parcelas acolchadas de tu vida, pero yo fotografío cada pisada en falso, cada uno de los moretones en tus rodillas, escudriño debajo de los garabatos dibujados en tu cuaderno, examino tus lágrimas como si mis ojos fueran un microscopio que detecta razones y sospechas.
Te estudio como si fueras a ser, alguna vez, una ciudad donde habitar sea algo parecido a vivir sin la frustración del engaño, el capricho terco, el escudo magnético de la ofensa, el miedo a las fases repetidas.
Te observo deseando que me muestres qué hay debajo de esa oscuridad desorbitada, las catacumbas sin aire, las tenebrosas catedrales de tus miedos. Es así que me sumerjo en tu pantano y me embadurno con el barro que te crece en las orillas. Te veo como quien ve un suburbio cubierto por una niebla espesa, intransitable; te recorro tanteando sombras y entre ellas busco el aire claro que se escapa, cada tanto, por la luz de tu sonrisa.
Quiero verte como sos, con mentiras y distancias, con puentes a punto de derrumbarse, con cimientos dispuestos sobre cáscaras mórbidas.
Si la ruta que me lleva hacia tu puerto es un camino de ripios que lastimarán mis pasos, cada una de las veces que descendés a tus abismos, no podré hallarte; las fotografías serán falsas realidades, retratos para lucir en chimeneas, recuerdo de los días en que aparentábamos ser felices, un carrete que te devuelven diciendo: "está velado".

archivado en: transformers vs. aliens

16.11.09

Alejandra (rocanrrolito bioenergético)

Sembré lino para hacerte sabanitas, amapolas para estampar tus blusas y los árboles, los árboles...
paraíso, pino, jacarandá. Nuevas promesas verdes.
Es necesario detener el crecimiento para que puedan acompañarte cuando tengas que irte a un sitio donde despreocuparte por la mirada inquisidora de las estrellas, por los tropiezos. Un pasto crujiente, nuevo y aromático.
Ya no abrazar ramas secas. El fuego se enciende aún más cuando la savia es combustible y los ojos refractan una energía que es como amor en latas y frasquitos; como la música que se despega de tus labios con la naturalidad del llanto de un lactante o el exacto e infatigable camino de las hormigas.
El río se revuelve y ganan las gotas que llueven sobre los hombros de la gente sin corazón. Esos cuerpos se quemarán con el olvido y las marcas serán parte del catálogo histórico de los fracasos anunciados.
Hoy tenemos una certeza infalible: en la balanza el peso se compensa con tierra fértil.

Sigamos sembrando, nena.
Ya no llores.

archivado en: que se curta

15.9.09

Tutiplén de cosmogonías y otras respuestas a preguntas inútiles

Necesari eri desi oia

Sin embargo, pensar que hay compensación suena a broma y es, de cualquier manera, injusto. El sentido verdadero es imposible de alcanzar y nuestra guía es una muralla tan lejana que sólo puede contemplarse desde una de esas postales bonitas que nos manda algún familiar desde un lugar exótico, con casas pintorescas, tragos tropicales, gente de colores, soles más calientes que otros, arenas blancas como nieves blancas.
Inaccesible.
El terreno por recorrer sigue siendo cenagoso, hay baches, trampas, espinas, cardos, pero por sobre todas las cosas, hay seres humanos dando vueltas alrededor de la fuerza magnética que intentás poner para defenderte de la indiferencia, los codazos para abrirte camino, adelantarte, ¡es que todo es tan apurado, urgente!, nada importa en esta carrera. Si el cadáver quedará atrás y otro será quien lo recoja.


Narcisolón

Creo, cada día más, con más vida transitada y mayor convicción que somos de una cepa en la que es imposible crear sin un profundo estado de insatisfacción, un recurrente apego a la nostalgia y el desasosiego.
Y es que el arte requiere de observación. Una observación aguda, casi obscena del caos que rodea la existencia.
Entiendo que hay en esto una gran responsabilidad. No porque estemos entregándole algo importante al mundo ni ninguna de esas paparruchadas en las que creen los intelectuales que, obviamente, quieren instalarse en retretes más elevados que el resto de los mortales.
No es por eso. Nada de lo que hacemos tiene más importancia que el regodeo de nuestro Ego. Pobre infeliz, lastimado, arrogante, presuntuoso.
En la imposibilidad está la suerte del artista. De otro modo no hay manera, ningún virtuosismo existe.
Brindo por eso, por no poder y aún así seguir intentándolo, pagando el precio, el único, el que no lleva números ni metales, el que no tiene ningún valor.


Serilerilán

Supe que era la última noche cuando vi aquellos ojos incendiados como una supernova, y su cuerpo el centro de miles de satélites que giraban indolentes, leves como el murmullo que acompañaba el latir de nuestras pieles devoradas por un único fracaso, irrepetible, subordinado a cada historia mal vivida, cada chance derramada.
Lo supe al oler el humo que empañaba las ventanas y escuchar el tintinear de las gotas.
Con él siempre era lluvia, despertar y no saber si afuera nadie o todo, si vida o si silencio.
Solos, empuñando manos como tentáculos deseosos de atrapar abismos inmóviles.
Con él todo adentro era inseguro o salir a cazar una esperanza que nunca hubo porque fue sólo suspiro, deseo, capricho demorado, torpe y pequeño como sus manos.
Sí, sus manos que me querían, y eran como nubes de tormenta, eran gotas, nuevamente, sudor, yo sé ahora, pues lo supe ayer, que era la última noche.
Y que después no existió un analgésico capaz de aliviar este poema, ni piernas que lleven a algún sitio, ni ganas de empezar todo de nuevo.


archivado en: tutiplén, el regreso de Sarasa y García

26.8.09

Weird Fishes/ Arpeggi

¿De cuántos fatales oestes estaremos hablando cuando el pasado trasluce pequeñas gotas que se deshacen sumisas en las lajas?
Había, recuerdo, un patio que rellenamos de turba y de flores, una mesa, olor a verano, los restos de un bar desperdigados y un esperarte con panes caseros.
El amor hacía punta, avanzaba, las penas tenían una sutil diferencia: eran transparentes; las promesas un motivo, el abrazo un atenuante con que restañar la fatiga del día, migas de un mantel, la sangre en su sitio predispuesta al latido.
¿Y adónde quedó la oleosa terquedad de las ilusiones si miro y no encuentro más que un rosal seco y un tronco al que las hormigas castigan, mientras esta lluvia mínima nos desaparece?

archivado en: como estalactitas de colores que caían del escenario. Dolían los ojos pero lindo.

14.8.09

Un cachito de algo

De la gran cantidad de particularidades que tenía nuestra casa la que más me llamaba la atención era la escalera. No estoy segura si mis hermanos pasaban tantas horas allí jugando. Creo que ellos tenían otros sitios preferidos.
Yo pasaba días enteros. Era de granito oscuro y frío, siempre brillaba. De todas la tareas asignadas por mamá, a mi me gustaba barrer la escalera y que quedara impecable para poder desparramar mis muñecas allí. Cada peldaño era un piso de ese gran edificio. Y en cada piso sucedían historias diferentes.

(la descarga eléctrica que me dio la Siam me dejó dolido el brazo durante una semana, el miedo a quedar pegada no se va nunca)

La escalera tenía (creo) veinticuatro escalones. Mi superficie, mi campo de batalla comenzaba a partir del número once, cuando la escalera pegaba la vueltita.
Más abajo todo era oscuro. Más abajo la tentación de salir a la calle era demasiado poderosa.

(yo pedí una bicicleta y los reyes me trajeron un pianito casi igual al del año anterior)

Tenía exactamente seis muñecas de diferentes tipos. Una de ellas era una Pucky, no tenía piernas, sin embargo era la única que se paraba sola. Por alguna razón (supongo que su tamaño) siempre, en las historias que inventaba hacía de hija menor y fue la única muñeca que permaneció virgen.

(mi hermano tenía en la pared tapas de revistas 7 días. Adriana Aguirre y Graciela Alfano cuando eran lindas)

El galán era Popeye. En esa época no había ni barbies ni Kens. El mundo estaba representado por una gran masa lésbica y los pocos hombres que había tenían poderes sobrenaturales. A mí no me gustaba que fuera Popeye el hombre de todas mis muñecas, sin embargo, el cigarro en su boca le dibujaba una semi boca de costado que era perfecta para poder besarlas a todas.
Y vaya que besaba mi Popeye. Yo lo llamaba Jaime (por un personaje de Tirone Power, el pirata de “El cisne negro” del cual estaba enamoradísima) y me enojaba mucho si a alguna persona se le ocurría relacionarlo con el personaje de las espinacas. Él era el galán, de todas. Y a todas besaba, enamoraba y embarazaba.

(En la cama de mi hermano perdí la virginidad. Dolió muchísimo, pero no hubo sangre. Si hubiera sido casada con un gitano la hubiese pasado muy mal)

Entre ellas no había problemas de celos. Aceptaban como algo natural ser parte del harém de Jaimito. Todas dormían en mi cama: bien acomodadas. Yo lo hacía en un rinconcito para hacerles lugar y que estuvieran cómodas. Por la mañana aparecían desparramadas en el piso y hacía que me sienta muy mala madre.
Desde chiquita aprendí a ejercer el sentido de responsabilidad con grandes dosis de culpa. Esto es indispensable en la preparación para ser una madre típica.

(a nadie le gustaba juntar la basura. Siempre quedaban montoncitos en rincones)

Jaimito dormía a los pies de la cama. Lo mío no era la promiscuidad. Jamás creé ningún trío u orgía. Jaimito las amaba a todas, de a una a la vez. En el fondo era monógamo y en cada historia amaba con pasión.
Era un hombre bueno, apasionado y valiente. Y quería mucho a su hija, la Pucky.
Los conflictos siempre los generaba la suegra, o la mayordoma o la directora del internado. La mala de mis películas era una muñeca a la que una vez le había pintado los ojos con marcador y quedó prácticamente desfigurada. No existían productos de limpieza (o yo no los conocía) como los de ahora. La más bella de todas, en un ratito se convirtió en la bestia y por eso era la bruja malvada.

(imaginaba que en el altillo sucedían orgías demoníacas. Aprovechaba la luz testigo que le dejaban a mi hermana para no morir de miedo. Rezaba y le pedía a dios que me ayude a dormir pronto y a no soñar con el diablo)

Nuestro perro se llamaba Napoleón. Era el semental del barrio y el más compadrito a la hora de la lucha. Además era tan impulsivo y demente que cuando quería salir para pelear con algún perro o seguir a una enamorada, en lugar de usar la escalera se arrojaba por la ventana del dormitorio de mis padres en un primer piso.

(cuando papá dejó su espacio en la cama, con mi hermana nos peleábamos por dormir con ella. Mi mamá sabía que yo fumaba y me convidaba uno de sus colorados cortos Me gustaba mucho ese momento)

A Napoleón lo dimos por muerto varias veces. Desaparecía por varios días, pero siempre regresaba, hasta que no volvió más y no nos dimos cuenta de que era para siempre. Algunas veces camino por cuadras de mi barrio y veo napoleoncitos. Pienso que serán nietos o bisnietos de mi perro.

(días después de mudarnos volvimos con mi novio de entonces a usufructuar el vacío de la casa en beneficio sexual. Había una invasión de pulgas)

archivado en: querido diario

22.7.09

Acerca de la realidad mismamente ahora

Todo es flexible y levemente inútil, efímero, no existe lo permeable. Nuestros guantes son la funda pasajera que abrigará (durante un rato) las manos que ayer fueron fuertes, tersas, húmedas y hoy son nudillos inflamados que asperezan lo que tocan. Por darnos cuenta hacemos tantas cosas, gastamos tanto gasto y cuando allí, ella sentada nos muestra el camino más propicio, cerramos un ojo y vemos una casa crecida para recibir humo o calores que habitarán otros, que otros alindarán a sus maneras, que otros creerán merecer más que yo, que vos, que todos los peces del acuario que tuvimos relleno de pis crepuscular, goldfishes y piezas de backgammon.
Tengo el perdón que es el olvido aquí en mis manos. Tengo mi paz para que nos alcance. Ya no sueño el dulce muchachito y su montaña de deberes que cumplir, sólo quiero despertarme y saber que ya no estás, que el leve de lo inútil es lo suficientemente flexible como para que lo efímero sea impermeable a esta tristeza.

archivado en: 180 hojas separadas por color, perforadas y prepicadas

16.6.09

Tomates

Alguna vez, tomates fueron poemas y tenían un significado importante.
El año pasado, tomates fueron los que me dio la planta guacha que nació en el patio. Y fue más que importante. Fue maravilloso.
Hoy, tomates es el número que corresponde a los sueños y la quiniela.
O sea, cumplo 46 tomates de vida.
O sea, es un día importante y maravilloso.

Y si desde hace 7 años festejo en mi blog, no veo razón alguna para no hacerlo ahora, este día, de este año en el que me siento bien, importante y maravillosamente bien.

archivado en: onomásticos - auto bombines

21.5.09

Cielos

A Dani

Algunos cielos, éste por ejemplo, el que se recorta desde la diminuta ventana, o la parte que ella deja ver porque el lazo de amor le asfixia la luz, porque es tan difícil de abrir, porque no basta con estirar el brazo izquierdo, el que duele tanto.
Como si no fuese algo natural hacer que corra por el carril y dejar que entre el aire, porque apenas habrá medio metro de distancia, porque es un esfuerzo enorme, porque hay que hacerlo, abrirla-cerrarla, abrirla-cerrarla infinidad de veces, según cantidad de cigarrillos, según estación del año, según lluvia o frío.

En tono solemne un hombre anuncia a una señorita que quedará en La Academia.
Eso se escucha desde aquí. Ya ves, no estoy tan sorda.
Cuando no estás, el silencio se llena de lavarropas automáticos, de música tecno, de televisores y conversaciones que —cuando vos estás—, imaginamos son entre dos gays, o un padre y un hijo o dos adolescentes bailando sobre los sillones.

Pero otra vez me fui de tema y aún ahora, en este sitio que siento tan nuestro, no puedo parar de hablarme sola.

Decía de algunos cielos, por ejemplo, el que hoy te ve y es tan lejano, amor, que no puedo imaginarlo.
¿Se recortará desde una ventana diminuta? ¿Habrá algo en el aire, algún humo, algo tóxico que te recuerde mi perfume?
Yo no sé.
Yo no sé mucho, pero sé de cielos.
El que escondía a la luna que juntos esperábamos en esos sillones con olor a milaños.
El que vimos parcelado por las ramas del inmenso árbol de la plaza, antes de que la encerraran en esa celda infame.
Y este cielo, el que surcaste dividiendo las mitades: vos-yo, acá-allá.
Voy a dejar la ventana definitivamente abierta.
El brazo izquierdo duele tanto.

archivado en: delicias de Malabia o el amor y la literatura no son animales compatibles

5.5.09

Apoplejía

Estoy mirando esta pared como si fuera ayer y mis cuarenta y cinco redondeles diarios me avisan que antes, esta pared era de otro color.
De todos modos, miro con ojos demorados —o eso intento—, la memoria es como un reflejo en la ventanilla de un tren de alta velocidad. No muestra árboles ni casas. Afuera todo muere, cae.
Sigo mirando aunque no vea más que pequeñas partículas inoxidables, vientos que dejaron entrever algo y cerraron sus manos apretando lo que había.
Lo que había.
Porque había algo
Más que algo, digo: había cosas, casas, árboles que no caían, trenes desde donde hacíamos muecas o disimulábamos el cruce de miradas.
Por ahora, dos píldoras ayudan a aliviar el dolor.

Suena una canción que dice: Porque no sé pedir, a quién, ni dónde. Si al menos no fueras tan soberbio y te mostraras humano y razonable, yo te creería hasta la mentira más absurda

Si hay que recorrer tantos kilómetros, si todo es lejano o no es, como cuando ves barcos pasar y estás en una avenida sin sol. En un océano ennegrecido que de pronto da luz a una ola que lo hace resplandecer de gozo.
Veo ayer. Esta pared me dice que hoy, mañana son la misma estúpida terquedad, permanencia, inevitable destino.
Siempre sola, aunque no.
Como un holograma que descansa en la cama, encadenado a un muelle ilusorio, mi mundo es tóxico y leve. Pese a todo he construido un nido de algodones donde descansar de paredes, trenes que me miran, que miro, aquí, con cuarenta y cinco redondeces y algunas flores de invierno que resisten.

Y la canción continúa: Una lágrima se consume lenta sobre las mejillas de un ángel ateo. ¿Es sangre eso que enfría las arterias?

archivado en: fan de Cumbio

22.4.09

MDQ

En esta ciudad que desparrama astillas gitanas sólo huelo lo que quedó de ese perfume que entonces era único reconocible entre todos los perfumes. Como instintivo acierto de pingüina que regresa después de varios días con la comida en el buche. Intacta ofrenda a su prole de piquitos neuróticos, con la imperceptible intuición que aún subyace en el recuerdo.
El banco en la peatonal, la fe en esa juventud como porción última de urgencia.
Todo antiguo, lejano, fallecido.
Sin embargo el puerto, la avenida, mirar distraída a un punto borroso y descubrir, como resaltado en una nebulosa, el lugar donde el ansia fue lerda, contenida, muda.
La posición para que la sangre circulara en reversa y sus manos que temblaban de miedo, anunciando el cataclismo de amor que se vendría y vendería, más tarde, en un trueque de figuritas: la más difícil, la que habíamos conseguido después de mil paquetes, por treinta fáciles pringadas de tropiezos, de rebotes y de culpas.

En esta ciudad que esparce obscena su basura, el sol hace que el fantasma se evapore. La ilusión lagarta renace en un envoltorio de alfajor. Desde este ventanal veo a mi antiguo artilugio de espuma. En la rambla, el monopolio del hombre que ladra canciones y la gente que se agolpa a su alrededor baila. Presiento que tanta alegría es ilegitima, un compromiso ineluctable y forzado.
Como con las figuritas. Repetida obligación, deber, lo establecido por un grasoso inconsciente colectivo que no va a ninguna parte. Porque no es posible esquivar la decadencia: el arroyo congelado que circula debajo de los baldosones.
Pero más allá de todo lo pisado, la luna irresponsable nos contempla roja como nuestros ojos.
El café dibuja un humo y detrás de él hay un hombre que ama sin razones.
Esta alegría es tan frágil que casi ni se siente. Solitarios, exploramos nuestro planeta personal. Somos dos los que habitamos el destino de estos días.
Sus manos no tiemblan de miedo, sino de placidez.

En esta ciudad que destila fritangas y sudor, miro el cielo que hay en el techo y agradezco que el amor sea una calma tan suave que sólo podemos degustar como si fuera un trocito de chocolate con almendras, textura de cereales y de coco.
Entre tanto, en la vereda de enfrente, la gente ríe, baila, canta ingenua del precipicio agazapado a pocos metros de sus pies y el fantasma es tan torpe que es el primero en caer.

archivado en: geografías

26.2.09

24.2.09

Se larga


Como es de público conocimiento, la resacada es, desde el año pasado, “la señorita maestra resacada” y lleva adelante (o por delante) dos hermosos talleres llenos de creatividad, algarabía y educandos deseosos de aprender el oficio de escribir burradas que suenen lindo y colorido.
He logrado que gente irresponsable, inescrupulosa e inestable emocionalmente cumpliera consignas que diseñé con gran empeño y pudieran no sólo retomar el camino del trabajo y el esfuerzo, sino también escribir cuentos y misceláneas de la puta madre que en unos pocos días serán de público conocimiento cuando termine de armar la página.

Este año retomamos con más fuerza y entusiasmo haciéndole ¡prrrrrrr! a la crisis, a Cristina y a la coyuntura.
Es en marzo. Ya, casi ahorita.

La experiencia pasada (y los altos costos de locatividad) hicieron que este año decida solamente implementar la modalidad virtual que tiene una serie de inconmensurables ventajas a saber:

1. Es más barato. No sólo el bono contributivo sino que no implica gasto de envío y/o traslado como por ejemplo, viaje en bondi, tren, aliscafo o medio que se precie de tal. Sin contar las mentitas para el camino, las tentaciones mundanas al pasar por librerías o bazares, las contribuciones a indigentes, etc.
2. La comunicación es constante. La seño está siempre. Siempre que no se le rompa alguna cosa tecnológica o le caiga un rayo al router, o se vaya a lo de su novio.
3. No te morís de frío en invierno
4. No tenés que ver gente si no te da la gana.
5. Escribís cuando se te canta (dentro de los estrictos plazos que la seño impone y TODOS deben cumplir)
6. No es necesario bañarse porque nadie se da cuenta.
7. Podés enviar tu trabajo en piyama si ese día te pintó el bajón o en ropa de noche si te vas a un casamiento.

Como verán es una oportunidad única que nadie en sus cabales puede perderse.

FAQs

¿Y cómo hago para inscribirme?
Me escribís un mail a laresacada[plimplim]gmail.com y te informaré gustosa.

¿Es necesario tener experiencia previa en actividades parecidas?
No, no es necesario ya que aquí entre el hermoso grupo humano que conformamos te guiaremos y atenderemos todos tus requerimientos.

¿Tengo que saber escribir?
Sí, es condición excluyente que hayas sido alfabetizado como dios manda. También leer.

¿Qué hago si nunca escribí un cuento?
Yo te ayudo, no te preocupes.

¿Me sentiré incómodo porque mis compañeros son genios y yo un pelandrún?
Si te esmeras lo suficiente llegarás a la excelencia. Si aún así sigues sintiéndote inferior y tienes un bajo tenor graso en autoestima y valoración de tus cualidades, visita a un analista.

Vivo en el exterior. ¿Puedo participar?
Por supuesto. Somos un grupo globalizado, internacional y democrático.

¿Se puede pagar por e-mail?
No, pero hay otras maneras efectivas como pay-pal, western union, moneygram, transferencia bancaria, nos juntamos por ahí.

¿Es estrictamente necesario pagar?
Si, porque yo me quemo las pestañas y los sesos pensando en mejorar el servicio y ejecutando acciones para tal fin.

¿Existe un Compromiso Resacado, como el compromiso Carrefour?
No, pero la promoción especial de febrero-marzo incluye importantes sorpresas:

SE SORTEARÁ ENTRE LOS DIEZ (10) PRIMEROS INSCRIPTOS,
UN EJEMPLAR DE "BOLIVIA CONSTRUCCIONES" DE DI NUCCHI.


¡NO TE LO PODÉS PERDER! ¡LLAMÁ YA!


Sin más que decir, abierta a consultas, propuestas y todo tipo de efluvio biodegradable, me despido cariñosamente de todos.
Y si tienen dudas, preguntenlén al alumnado que tengo acá y no me deja mentir.

Muchas gracias, buenas tardes, mucho gusto.

archivado en : autobombines

23.2.09

Amurados

Cada una de las palabras ha sido un arpón que perdió su agudeza con el óxido, y así y todo, la búsqueda es la de nomorir. Zona oscura del paraíso. La perfección que amamantó a la muerte.
Carlos (Aste) Viturro

Lo que permanece, más allá de esas hojas raspadas tinta china y crayones dibujo de historias la tierra abismal melancolía esos actos pequeños heroísmo paspado imperceptible, vaso medio, vaso lleno, vacío. Permanece ante lo provisorio efímero parece injusto, sólo apariencia, nada parece... todo es.

Está todo bien, querida. Ahora el fantasma, sí es Macedonio de frutas (de estación). Fijate, nos ve y se caga de risa. ¡Un respeto!, diría, pero no dice, aunque dice: escuchalo.

El fuego no se apaga, la casa está protegida y todo sigue su ritmo, los días, las risas, las bromas, el ejemplo para todo, de todo, por sobre todo, lo que permanece, está aunque duela o parezca ausente, está en nosotros, más allá de todo blablablá, de toda lágrima, de la pena y la bronca, el desconcierto sorpresa.

¡Qué tristes solitas se quedan la almas vivas que esperan en fila mientras ven que se van los amigos!

Elijo un recuerdo: —¡Pero que mujer tan hermosa! ¿Te acordás loco, cuándo me teñí rubia, esa noche de pocos y tarta frutilla, humo y un año más?

Me quedo con él y memorizo la voz, el tono, no es inútil la piedra ni el deseo, la ilusión no es inútil.
Morir es un paso más del pasillo largo que seguís recorriendo.
Y suerte en el viaje, que sea más leve, que venga aventura, un sitio mejor, te animes temprano, que todos al fin aprendamos.

Hasta siempre, querido, nos vemos... cuando sea.

15.2.09

¿Estamos como queremos?

Precisamente hoy, 15 de Febrero, conmemoramos los siete (7) años de este blog que tantas satisfacciones le ha dado a los radio escucha y teleoyentes. Tenía pensado preparar un po(u)st especial aniversario, pero me encuentro enfrascada en diferentes actividades que consumen mi tiempo y energía en su totalidad. Dichas actividades son:
a)Ejercicio del amor a ultranza (con todo lo que esto implica)
b)Búsqueda vana, descarnada e infructuosa de un trabajo que dignifique mi existencia y de paso me permita comprar diferentes productos básicos de la canasta familiar e incluso algunos que otros bienes suntuarios como por ejemplo libros, discos, chocolates, cigarrillos y escabeches (por nombrar sólo algunos a vuelo de pájaro)
c)Disfrutar y lamentarme por mi suerte en forma proporcional según caso a) o b)
d)Matar cucarachas.
e)Infundirle esperanza a mi espíritu.
f)Peinar a Z.
h)Esperar al técnico de Speedy.
g)Etc.

Es así como me encuentro en la encrucijada infame entre el ser, el parecer, el estar, el pretender, el ansiar y el gozar, ante las perspectivas, por demás espurias que el destino parece haber escrito en un papiro de gramaje 200 (por nombrar un gramaje) o en un revuelto gramajo (por nombrar un revuelto)
Lo cierto es que no se me ocurren ideas que no haya utilizado en años anteriores, no estoy especialmente emocionada por este nuevo aniversario y, por otra parte, los motivos anteriormente detallados con absoluta honestidad y coraje, me avalan en un 78% aproximadamente.
O sea que, Resacas S.R.L., en medio de la peor de sus crisis posteativas y/o creativas, de alguna manera quiere permanecer y es por eso que, aún sin festejos ni aspavientos rimbombantes, no quiere dejar pasar la oportunidad de agradecer a todos aquellos que todavía ingenuamente y con ilusión siguen visitando este espacio que, un día de estos, cuando vuelva a no tener novio y tal vez consiga trabajo (hechos que parecen óbice insoslayable y no sólo lo parecen sino que lo son), volverá a ser lo que fue en sus épocas de gloria.
O no.

archivado en: el bloggear es un placer que nos suele suceder

10.2.09

Afrechos

Luego de largos y edificantes días de desconexión se vienen infinitos y tediosos días de desconexión. Speedy me odia y es imposible luchar contra lo inevitable.
Aprovecho estos breves momentos de modem prestado para dejarles mis saludos más cordiales e invitarlos a escuchar el nuevo suceso de la temporada: Las increíbles aventuras del Dr. Ebbets.
Todas las emisiones se encuentran aquí.
Ya tenemos casi un club de fans y varios futuros auspiciantes.
¡Nos vamos para arriba!

archivado en: bombines radiales

16.1.09

Y la nave va

Queridos míos y de otros,

Luego de un 2008 en el que el huevo fue mi actividad básica, me tomo unas merecidas vaciones de desempleada vitalicia y me voy hasta fin de mes (o fin de año, nunca se sabe) a Valle de Srinivas y Sugandhalaya que es un lugar muy bello y apacible donde convergen los cuatro climas, cuatro paisajes y cuatro quesos.

Si bien los he tenido abandonados, cosa que a nadie pareció importarle demasiado, sepan que los llevaré en mi corazón y mientras el barco se aleje del Puerto de Pollenza, agitaré mi pañuelo blanco con cositos arabezcos y rezaré una plegaria por ustedes con mi ferviente deseo de que este año puedan acceder a los mayores beneficios, dividendos, y al amor, la salud y la paz en cantidades necesarias según cada quién y cada cual.

Adiós, amigos, adiós...

Sentidas disculpas a Inx, Damaris, la Dabul, Aydesa y la Cella a quienes dejé de garpe con llamadas y visitas que serán recompensadas con creces en febrero si Nuestro Santo Jehocities así lo quiere.

Y especiales abrazos para Cholito, UTV, Aste, Dibu, Maguila, Pol, Alejo y JuanDuaca por ser como son.

Saludos emotivos a todos los que me conocen, menos a uno.

archivado en: export quality and sambayón.

12.1.09

Somos radiofónicos queremos radiofonizar

Es por ello que aquí se puede escuchar el programa número 2 de "Las increíbles aventuras del Dr. Ebbets", un verdadero suceso radial que sólo se escucha en FM La Antorcha de Córdoba, o sea que no lo oye ni el loro.

Parte I


Parte II


Parte III



Attenti Mr.Pc al último bloque que hay sorpresita...

archivado en: en la copa con la palma está la bebida segura