30.9.05

Me dijiste al besar el cristo aquel

Este cuadro lo pinté hace como 800 años, un día que me dolía una muela y se apoderó de mí una especie fulgor celestial que me susurró al oído y me hizo cosquillas en el hígado. Como no podía rascarme porque tenía las manos llenas de enduído, fui a un nosocomio cercano a que me hagan una intervención quirúrgica, pero el maestro mayor de obras se negó aduciendo que no había pagado las últimas cuotas de la obra social.
Cuando regresaba a casa, en un estado de suma desolación, me topé con un contenedor lleno de maderas de esas preciosas para pintar. El dolor de muelas se me había pasado, las cosquillas en el hígado no.
Y entonces lo pinté.
Se llama Tríptico, que es un nombre muy original y lo inventé yo solita ese mismo día (más tarde, muchos pintores de la antigüedad me robaron el título, pero jamás pensé en hacer juicio porque yo sólo creo en la ley de dios, que a veces se cumple, como por ejemplo en Grisel...)
Lo presenté a varios concursos, pero el más significativo fue uno que organizaba el Centro de Jubilados del barrio Atepán. Antes de que el jurado diera el veredicto, nos convidaron con vino tinto y choripán.
Aunque no gané el premio, fue el día más emocionante de mi vida.

29.9.05

SER o no SER

Como placebo es demasiado caro. Pero sea lo que fuere, cuando los nervios esos, la inquietud, el fastidio, las ganas, me clavo una y la vida se convierte en algo un poco más bebible.

22.9.05

Estaba la paloma blanca sentada en el verde limón

Un calor que te cagas, una chinche en la ventana, una chinche no de esas de chinchar sino el bicho, ése que si lo matás se venga con un olor espantoso. Bah, eso me decían. Nunca maté una chinche.
Calma chicha, cuando baja el sol la serenidad deja de hacer efecto y hay que pintar, extirparle las tripas a los demonios.
Sigamos esperando a la primavera, ya va a llegar.
Voy a comprar varias cajas de chinches. Se me acaba de ocurrir una idea.

15.9.05

Guan momen plis



Estamos trabajando por una primavera mejor.
Sepan disculpar las molestias ocasionadas

14.9.05

Pero nadie vivió sin matar, sin cortar una flor, perfumarse y seguir

No es posible hacer listas cuando las cosas a olvidar son tantas.
Fósiles. Un paquete abierto de papitas, dos alfajorcitos de maizena que esta vez, como si de una anticábala fatal se tratara, volvieron intocados, la marca del shampú otra, los ojos ciegos, las lágrimas no tuvieron compañía.
Violetas marchitas, testimonio de una primavera que no llegó.
Lo que queda. Fósiles. Una última catársis. Empezar de nuevo en otra parte, en un paisaje menos hostil que la melancolía.





Mientras escribo esto, una cucaracha semi muerta camina por el escritorio. Termino de matarla. Fósil. Otro símbolo.
Cuando las cosas a olvidar son demasiadas, es mejor dejarlas para otros días, días en los que un rayito de luz te diga: no hacen falta olvidos, estamos en paz, no hay rencores. Lo que queda: nada.

11.9.05

Aseveraciones churrasqueras

El Príncipe azul se fue a la guerra, chiribín, chiribín, chin chin
En su lugar dejó a su gemelo: el príncipe gris.
Al principio no podía diferencialos, pero con el tiempo empecé a extrañar tanto al azul que me dí cuenta que el gris es el color más feo para un príncipe (y también para un auto).
El principe gris se fue a la guerra, chiribín, chiribín, chin, chin.
Capaz que se mueren los dos, o ninguno, o alguno de ellos.
No me importa, Tom Hanks en esta película no trabaja.
Como torta.

dos años no son moco e'pavo

Porque a pesar de que festejo no tengo.
Con el tuyo me entretengo.
¡Felices dos Paulita!

Y feliz día a los maestros porque si no fuera por ellos seriamos todos unos ignorantes de porquería, sin capacidad de discernimiento, no sabríamos leer ni escribir blogs, no tendríamos un oficio tan bello, no seríamos tan útiles para la comunidad y los medios de comunicación, no nos daríamos cuentan cuando nos venden gato por liebre, productos mufados, grises por azules.

6.9.05

Go to

Navegando sin rumbo, buscando (tal vez) respuestas concretas a la problemática existencial circundante, enmarañada entre templates que "te duelen lo sojos", presa del hartazgo autobombín, autobobín, extraido de textos parsimoniosos que redundan calambres y quejumbros, fragmentos de párrafos releídos una y otra y otra vez...
Navegando sin rumbo, encuentro mi Norte, mi Disco, mi Coto.
Cuando sea grande quiero ser vanguardista, petitera y visceral.
Cuando sea grande quiero tener un blog así

1.9.05

Tutiplén pescado y rabioso (Parte I)

El jardinero temprano amaneció

Tomó el paquete de Hortal, lo mezcló con aguardiente y se lo zampó apretando sus fosas nasales con los dedos para evitar el asco profundo que le causaba ese menjunje. El jardinero sufrió una agonía de treinta y cinco días y luego salió del coma. Lo primero que hizo fue comerse una porción de muzza.
El jardinero ya no ejerce su antiguo oficio. Ahora tiene un blog.

Y te amo tanto que no puedo despertarme sin amar

Por eso siempre estoy dormida.

Y en el nuevo día del ocaso nubes vendrán trayendo mensajes

Son millones de babosas que conforman un ejército suicida. Dejan surcos devastadores que el sol alumbra haciéndolos brillosos como diamantes.
Molotovs de sal, burbujas de agonía.
Las babosas viajan por la sal.

Ya despiértate rayo

Y tanto, tanto te insistieron que al fin te subiste y moriste electrocutado.

Amanece ya resignación

Equivale a desesperanza. Se vive tantísimo más tranquilo así. Es como la vida vegetal. Agua, tierra y sol.
Y que no se te cruce una mariposita porque ahí cagaste de nuevo, ahí te acordás de que existen los colores, los aleteos sensuales, las sutiles melodías de una ilusión.

No creas que ya no hay más tinieblas

Adalberto había ganado un concurso de yo-yo Russell. Todo el barrio estaba atento a su performance, los vecinos lo aplaudían cuando salía a la vereda a mostrar sus destrezas, sus familiares, henchidos de orgullo, organizaban exhibiciones públicas a beneficio (de ellos mismos), sus amigos lo estimulaban con fernets gratis.
En la final del Torneo Interamericano de Parque Chás, Adalberto no pasó el control antidopping. Le descubrieron un elevado porcentaje de domingodinubila en la sangre.
Y allí terminó su carrera.
Hoy baila break-dance sobre un bafle de Pachá.
- Pero no es lo mismo -dice a todo el que lo quiera escuchar.

Yo sé muy bien que el tiempo es impreciso

Mis ojos vislumbran futuros promisorios, quiero echar una botella al mar pero sólo hay tetrabrics de vascolet. Escribo con un tronquito fino, no tengo sacapuntas, escribo con la savia robada a una tímida palmera que a tientas intenta atacarme con uno de sus frutos. Se me antojan palmitos con salsa golf. La palmera no coopera y con uno de sus cocos me eunuca.
No me importa nada. Imposible conseguir salsa golf por estos lares.

Si lo que sueño concluye en algo

me sobra lo que a vos te falta. me falta lo que a vos te sobra.
algunas veces tu inteligencia me parece tan real que quisiera aplastarla como a una mosca.
algunas veces amo tu inteligencia.
algunas veces me gustan las moscas.
algunas veces tengo mucho tiempo para papar moscas.

Todo gigante termina exhausto de que lo observen los de afuera

Había una vez un enano dueño de un canal de televisión. Era un enano muy rico y poderoso pero su sueño era trabajar en un circo, dejarse abofetear por payasos, ser el centro de las burlas de los niños, dormir en un carromato junto a la mujer barbuda y el hombre elefante.
El enano jamás pasó ningún casting, en ningún circo querían contratarlo argumentando que los test psicológicos revelaban una personalidad con connotaciones de liderazgo y un carisma alfonsinezco.
El enano se cansó, vendió el canal de televisión y se compró una carpa inmensa donde montar su circo.
La noche del debut, Sarrasani acaparó todo el público, la noche siguiente fue Balá, y las posteriores el estreno de Matrix Revival.
El enano metió todo en una Traffic y se fue a veranear a Mar de las Pampas. Como la carpa era inmensa comenzó a subalquilarla y, rápidamente se llenó de hippies, artesanos, familias numerosas y homeless costeros.
El enano tiene un circo donde la entrada la pagan los propios artistas.
Nadie se ríe del enano.

Lo peculiar de nuestro gran calabozo

Me gusta viajar en combis ilegales con vos porque vamos abrazados y parecemos inmigrantes intentando cruzar la frontera, parecemos enamorados.

Lulú toma el taxi

Pero antes de subir se agarra los dedos con la puerta, grita, aúlla, los dedos quedan entrampados, el taxista se cansa de esperar y pone el pie en el acelerador. Lulú pierde una mano.
¡Oh, yeahhh!