31.1.08

Solito

Hace enormes esfuerzos por ubicarse por encima de todas las cosas, sin embargo, sobre su cabeza, el aire es tan pesado que le resulta imposible traspasarlo. En ocasiones, cuando se siente vencido, coloca su punto de vista a nivel del mar. Se acomoda como para echarse un descanso pero le dura muy poco, de inmediato se siente inquieto porque su deseo es subir y ver, desde las alturas, qué es lo que pasa abajo. Entonces alza los brazos, estira el cuello y observa nuevamente la nube negra que lo asusta. Es ahí donde se queda inmóvil y melancólico, sin saber qué hacer.
No aprendió que tal vez, si fuera capaz de pedir que le hagan pie, podría trepar, llegar a la cumbre y comprender, desde allí, que abajo están todas las cosas que en verdad necesita, que desde abajo el ángulo visual es óptimo para ver cómo todo crece, hacia arriba.

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