30.7.06

Homilía freeware

Hidalgos y gallardos feligrezcos míos:

Hay una motivo fidedigno para justificar todos este tiempo de ostracismo, mudez y casi hermitañamiento que se produjo en el templo.
Esta vez no vendimos nada, ningún santo se agusanó, ninguna arcada se torció y el frontispicio permanece en su justo lugar que es ahí, al frente manteca.
Sucedió que decidimos tomarnos un tiempo justo y necesario para reflexionar respecto de humanas situaciones, los momentos de los dos, la distancia, las pasiones, encontrar una razón.
En el transcurso del pensar y pensar nos hicimos muchas preguntas del tipo EXISTENCIAL, como por ejemplo: ¿falta mucho? ¿en esta casa se come o no se come? ¿que horas son mi corazón? ¿dónde va la gente cuando llueve?, etc.
Descubrimos, luego de un largo proceso en el que sufrimos diversos tipos de reacciones alérgicas, químicas y estreñidas, que las respuestas están cada uno de nosotros, en lo más profundo del ser humano que nos alberga cual libélula ondulante que liba su damasco. O sea, no hay respuestas.

Es por ello que decidimos regresar, impartir la sagrada palabra, tarea que Nuestro Santo Jehocities ha conferido a nuestras manos libres y nuestro albedrío en patas.
Aquí estamos, entonces, cumpliendo como buenos cervatillos que somos.

Oremos.

Antes de empezar con la repartija de hostias quiero presentarles a un nuevo miembro de esta santa comunidad. Se trata de Piermarochi, la monja travesti, especialmente importada de Francia que contratamos para que nos pinte un fresco en la cúpula y además arregle los vitreaux que se hicieron bosta con el granizo y por donde entra un fresco que no es el fresco que Piermarochi, la monja travesti va a pintar, porque para ese fin ha sido importada de Francia, sino un fresco que nos congela las sagradas palabras, la paciencia y la conexión compartida a Internet.

A propósito de este tipo de problemática y de otras afines, queremos expresar nuestro agradecimiento a el_tipo, que con sus sugerencia de cambiar de antivirus y contratar un adaware, no nos solucionó absolutamente nada, pero fue la punta de lanza de la reparación del desperfecto, componenda que se me ocurrió solita porque soy muy viva y ando en foros donde te dicen que parche usar según tu contextura física o tu estado emocional.

Andar en foros no es lo mismo que andar con forros, pero casi tan importante como usarlos.
También es necesario tenerle fe al antivirus, sentirte protegido y libre de ácaros y súcubos que te infestan todo y te joden el registro.
Recomiendo el Avast, que además tiene un skin muy moderno y propicio para los tiempos que corren como liebres perseguidas por un tractor taiwanés de esos que hacen pruebas en las playas y asustan a las gaviotas, los peces palo, los mariscos en general y los chinos en particular.

Como estoy cansada porque elegir el recuerdo con el que uno quiere introducirse al sueño no es tarea de minutos sino de varias horas y carcajadas; a la cuenta de tres, los bendigo a todos y les digo, de paso cañazo, que no se preocupen por los pecados que cometieron esta semana, que Santo Jehocities tiene las bolas de acero y sigue perdonándolos en modo freeware si nos dejan una limosna digna.
Y cuando digo digna me refiero a una suma considerable, no a monedas que la máquina del bondi no te agarra, tampoco a billetes restaurados luego de que el perro se los quiso comer y mucho menos divisas que no sean de curso legal.
En caso de no poseer los recursos para acceder al perdón freeware, Jehocities les da la opción del perdón shareware que podrá ser utilizado durante 30 (treinta) días a partir de su instalación.

Ya se pueden ir a hacer las pelotudeces que se hacen los domingos.
Alabados sean todos (menos uno).

archivado en: homilías, el regreso

27.7.06

Aguirre

... El camino hasta el pueblo no va a
perder sus flores. Seguirá bonito ...

Pequeña orquesta reincidentes


Lo que más me revienta no es la luneta trasera y los vidrios como sal gruesa ni el techo y el capó con acné de cráteres lunares. Tampoco que adentro de casa llueva más que afuera.
Lo que más me revienta es lo que le pasó a mi plantita de aloe vera milagrosa.
Gracias a ella yo me mantenía jóven, fresca y rosana.
Ahora no sé que pasará con mi particular american beautiful.
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Si alguno sabe que le pasa a mis planetas que avise, así me pongo a modo Scarlett O'Hara, hasta que se comporten como es debido.
Y ¡good show!.
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Hace un ratito salí a comprar comida para la gata y vi montones de autos con plásticos reemplazando vidrios y otros sin plástico siquiera y me dieron mucha pena.
El pibe del almacén me contó historias terribles.
El hijo de re mil putas de Acuña tiene un listado de más de 1000 personas que necesita chapas y colchones. Supuestamente hoy pasaban las asistentes sociales.
Mi hermana está sentada en la habitación única de la casa que zafó de la inundación. Está sentada esperando que llegue la asistente y luego se sentará a esperar que lleguen las chapas.

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Lo bueno es que todos estamos sanitos.

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Como espectáculo fue lindo de ver, ¿no?
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Por cierto, cada día que pasa detesto más a los políticos y a los que no entienden que mi humor es una forma de evadir la calamidad que es el mundo y todo parece gracioso, porque quiero, porque se me da la gana, porque yo quiero.
Pero no para todos.
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En el futuro, cuando la lluvia nuclear se esté por llevar puesta a la galaxia, le diré a mis tataranietos:
-Yo ví caer del cielo piedras de hielo de este tamaño -haciendo el gesto correspondiente,equivalente a "este tamaño" que, para entonces, será nueve veces mayor, supongo.
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archivado en: seguro está preso

26.7.06

Operación triunfo

Si quieres que Daniela continúe en la Academia, manda un sms al 1600 DANIELA con las palabras "Pa mi fue orsai".
Si quieres que laresacada gane el pistacho, manda un sms al 1600 LUC con las palabras "Racing campión".

archivado en: autobombines de la vida misma

23.7.06

Give peace a chance

¡ÚLTIMO MOMENTO!

¡NO SACAMOS DE ENCIMA AL GORDO!
Y al simpático perrito

Se lo lleva la Srita Mary que, a pesar de no haber enviado el sms atinado, nos alegró el corazón con montones de paparruchadas comentariles.

Letra chica: los gastos de envío de los respectivos premios corren por cuenta de los señores ganadores. Son masomeno como 1200 australes por paquete. Las frutas un poco más por la cadena de frío y el cesto papelero lo mismo porque va sin polvo.

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¡AVISO IMPORTANTE!

Se ha realizado el primer sorteo y he aquí la lista de ganadores:

1er Premio: Pancracio Céspedes, quién se lleva a su hogar el Cetro de Murmisos que sirve como centro de mesa, escobilla de baño o espada del poder.

2do Premio: Para el_tipo que recibe el anillo con la falageta que además tiene linterna y pasacasets.

3er Premio: Dea, a quién se le hace entrega del medidor con la esperanza de un uso apropiado.

4to Premio: Yael. ¡Disfruta de tu hermoso papelero, tu lo mereces más que nadie! El mismo es ideal para tirar la yerba del mate, la grasa adherida y el polvo que se acumula en las vitrinas.

5to premio: Cholo, que se lleva las botas para hacer tracking por las empinadas laderas de los volcanes que tiene en su casa. Además de la utilidad florero, las mismas poseen airbags y freno a disco.

6to Premio: Para Laviga, la mujer escandinava con charango que además sirve de contestador telefónico y fabrica ringstones.

7mo Premio: Cordín se lleva las frutas para el clericot y deja el marido que capaz me lo quedo yo para que me cuente chistes.

¡GRAN POZO VACANTE!... MARIDO GORDO CON PERRO.
¿Quién será el afortunado?
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Mandá un SMS al 9000 RESACAS con un aforrismo, frase o proverbio inédito, inútil e ignoto y bajate los contenidos completos de este blog. Además participá en los sorteos de estos importantes premios:


Práctico cesto papelero realizado en el pabellón de fumadores oligofrénicos del frenopático San Vito de Tesei.
Anillo que contiene en el interior de la esmeralda, una falangeta (no sabemos cuál) del Gral Perón.
Marido gordo con perro
Botas para caminar por Camino Negro que también sirven como florero y porta cosméticos
Medidor que se conecta directamente al hipotálamo del humano a medir y te dice nombre, fecha de nacimiento, intenciones, porcentaje afectivo y temperatura.
Mujer escandinava con charango
Cetro de Murmiso realizado con cloclos
Marido gracioso con frutas


archivado en: semblanza de Evaristo Carriego

19.7.06

Tutiplén Reader's Digest

Sencilla estrategia para el éxito

Es la sensación de lo que se precipita (cómo dormir y sentir que te caés), un reflejo equilibrista del espanto.
La trampa siempre aparece en el camino, tiene espinas, se esconde en la banquina y te hundís sin tiempo a la sorpresa.
Como una masa pegajosa, palabras son fantasmas como vientos que soplan sin efectos ni contrastes, el corazón un músculo aburrido de apatías, de tiempos feroces y sin treguas, de intento y cachetazo cansado de sangrarle a los relojes.
No querés quedar en bolas ante el día, ponés el cuero aunque te duela.
Entonces repetís mil veces nadaimporta, archivás recuerdos y promesas, deambulás como un autómata entre vidrios que tienen el color que más detestas.
Ahí es que sobreviene la tristeza y cuando ella cree te ha vencido, le bailás un meneaíto terrorista, que esconda algún misil dulce de leche.
Entonces ves que todo se reinventa, los colores que elegís ya no te mienten y no existe travesía intransitable que impida que te bebas las traiciones y alcances con tus manos esa lámpara que da calor, que no te quema.
Evadís los cuervos de la pena. Que se vayan a otra parte, que se mueran.



Secretos para volverse un triunfador



Roberrrrto!




Sabrosas virtudes del ajo


Qué efímeros son todos los instantes cuando en la sangre nada hierve.
El dolor es una astilla de diamantes que nos hiere cuando al fin desaparece.


Gracia y bondad de Jerry Lewis


Darte cuenta de que lo más importante y lo mejor de tu vida ya pasó.
Y saber que tenés que quedarte igual.
Como si después de ver montones de películas, la mayoría buenas, te obligaran a permanecer en la butaca de una sala vacía, a oscuras viendo pasar los créditos durante lo que te reste de vida.

Y encima de todo, los muertos y el alza del crudo, los muertos crudos.
Y encima él no está.

Darte cuenta que él no está y que nunca más va a estar.
Y saber que tenés que quedarte igual, esperando, haciendo tiempo, aunque falte muchísimo.



Mi obsesión con la Gran Muralla

Cuando la canilla pierde el problema está en el cuerito, cuando la canilla gira loca el inconveniente está en el vástago.
Es en estos momentos en los que una necesita un hombre, no que nos diga cuál es el problema, porque los años nos han traído un poder de diagnóstico especial para las calamidades domésticas. Necesitás un hombre que lo arregle, un hombre que te arregle el vástago.
Ellos saben de esas cosas. De canillas que gotean, de canillas que giran locas.


La risa, ese remedio infalible


Y cuando todo se desmorona, cuando estás a punto de suplicar por un movimiento de vida inteligente, cuando terminaste de recortar los últimos retacitos de alegría y sentís que todos los trenes van en dirección opuesta a tus empeños, que la mala le está ganando a la buena por afano, que no podés seguir soñando en tecnicolor, que todas las canciones dicen versos que han sido diseñados por un dios pasado de frula, que el reloj se paró en el momento en que la puerta se cerró y quedaste de este lado en shock de moléculas inmóviles, que nada de lo que pase ya te importa, que nada igual va a suceder.


Pesadilla de Alaska

Había una vez un señor que tenía el corazón a la derecha.
Lo operaron y se lo pusieron a la izquierda.
Después lo desaparecieron.


En busca de Billy

Sale del consultorio y se pone a hablar con la secretaria de la doctora. Le cuenta que es escenógrafo, que acaba de rendir un exámen en el San Martín, que ahora todo depende de la firma de Telerman. Yo no sé si es de verdad o es que la alegría que tiene lo vuelve el hombre más hermoso que he visto en los últimos tiempos, yo no sé, pero quisiera hablarle, quisiera hacer algún comentario ingenioso, quisiera que me mire, quisiera entablar un diálogo, quisiera que me invite a salir, quisiera ver sus decorados, todos sus decorados, quisiera que se enamore de mí, quisiera casarme con él, tener un hijo, hacer viajes por el mundo en su compañía, quisiera, pero no puedo emitir sonido, no puedo siquiera mirarlo. Sólo lo escucho y escucharlo no basta. No sé cómo escribe y, partiendo de esa base, no sé cómo es, no puedo, no sabré nunca, no existe posibilidad ninguna.
No conozco a nadie.
A la gente yo la leo.

archivado en: honestos tutiplenes y sinceras disculpas del caso

18.7.06

Mate y biscochitos now

Un emprendimiento útil para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero

ArgenBlogs


archivado en: rimoldifraguismo

Scusa, sai, non ti vorrei mai disturbare

Una más para que Yael (y otros) se replanteen seriamente la relación que "sobrellevan" con "la autora", o sea conmigomisma.

No me gustan los tanos. Quiero decir, dejaron de gustarme los tanos melódicos desde que murió el disco de vinilo. Pero lo cierto es que durante mi adolescencia yo me daba con dosis letales de Franco Simone, Claudio Baglionni y hasta ¡Nicola Di Bari!
El tiempo y la razón me hicieron comprender que pocas cosas pedorras son más pedorras que una balada en italiano.

Pero sucedió. Tenía que suceder...

No será Ricardo Cocciante (Y ahora desnudate, sabes hacerlo bien. Pero ilusiones no, que ya no tengo más). No, definitivamente no lo es. Es más aputonado, pero tiene ESO que tiene que tener.

Sí, me gusta Tiziano Ferro.
Me gusta mucho.
Y desde aquí le mando un calurosísimo saludo, mis felicitaciones y mi agradecimiento por esa canción que dice: Solo que pensaba lo inútil que es desvariar y creer que estoy bien cuando es invierno pero tu no me das tu amor constante, no me abrazas y repites que soy grande... o esa otra que dice: Y no, no llores no, que no sé soportar tus lágrimas. Nunca lo lograré. Porque si estás feliz tu sonrisa es como oro...
Y también la otra y la otra y la otra.


archivado en: una más y no jodemos más

14.7.06

Tutiplén ricotero III o IV

Viejas compotas que no dan respiro
al canibal que hay en mi (...)
Me acaban el cerebro a mordicos,
bebiendo el jugo de mi corazón
y me cuentan cuentos al ir a dormir.

Patricio Rey


A nadie le amarga un dulce

Había quedado enredado entre algún residuo que resistió al reciclaje. Lo vi ahí, tan solito, tan simple, tan bobo que me dieron ganas de abrazarlo.
Estuvimos un rato así. Ninguno de los dos hizo reclamos, ninguno de los dos supo nada del otro, de todo lo que pasaba dentro, de lo que cada una de las sangres estaba cantando.
Era una canción que hablaba de paz.
Era una canción triste.


Tengo buenas y malas noticias para vos: la belleza es lo que te da felicidad

-Hola, vengo a cambiar esta blusita que me regalaron para mi cumple. Me queda apretada de acá -digo haciendo el gesto de ACÁ-, me encanta, es preciosa, pero creo que necesito un talle más grande.
-Mmmmm... -dice haciendo el gesto del Mmmmm-, me parece que es talle único.
-¿Pero es que acaso no hay una ley que indica que los vendedores de indumentaria femenina deben tener por lo menos tres talles de cada prenda en exhibición?
-Estamos en Barrio El Cartero, gordi -dice haciendo el gesto de vendedora entrenada para estas situaciones controvertidas.
-Tenés razón -digo haciendo el gesto de la desesperanza-, haceme un vale que mañana viene mi nena y la cambia por alguna de estas cosas.


Si pudieras recordar sin rencor

Llegado el punto del violín viene la sensación de desgarro. Sólo dos instrumentos provocan esto: el violín y el bandoneón.
También pasa con algunas voces.
Y siempre sucede con el timbre de casa cuando suena dos veces, con el mismo ritmo, frecuencia, distancia entre una y otra pulsación.
Desgarro.
Pasa bastante seguido, más de lo deseado.


Corrés con una gran golfa colgando de las pelotas y la vas de bailarín

-¿y cuál es el problema?
-se coje a otras.
-¿y?
-nada, es que son otras muy feas
-¿qué tan feas son?
-loros barranqueros
-¿no lo dirás por celos?
-en absoluto: mirá las fotos. Esta, esta, esta. Esta un poco mejor, pero fijate, parece anoréxica.
-sí, coincido, pero insisto... ¿cuál es el problema?
-que tiene mal gusto y dice que le gusto.


Recuerdos que mienten un poco

Corrígeme si me equivoco: ¿no es tu cárcel más estrecha y oscura que la mía? ¿no eras tu aquél que gustaba de caminar descalzo sobre brasas candentes? ¡Pinche cabrón! Corrígeme si me equivoco: ¿eres feliz ahora juntando cartones sucios? ¿no es tu felicidad más tonta y miserable que la mía?


Morena ví tu camisa colgada

-¿y por qué?
-tiene un pre-garche espectacular. te promete pelotudeces, te dice mentiras inimaginables. ¡se quiere casar con vos!
-¿y el garche propiamente dicho?
-está bueno. puede mejorar, pero está bien.
-¿entonces?
-el pos-garche...
-¿qué pasa con el pos-garche?
-un desastre. desconecta. se quiere divorciar.
-a ver si entiendo: estamos en presencia de ¡UN HOMBRE!
-¿vos creés?
-no me cabe duda.


Violencia es mentir

Siempre exactamente igual. Como una secuencia matemática. Como circunstancias clonadas. Como gemelos. Como pares, pares idénticos. Siempre exactamente igual de previsible.


archivado en: adorables tutiplenes

13.7.06

Y vos, ¿de qué querés?

El próximo novio que tenga quiero que sea millonario.
Si eso no fuera posible, que sea mecánico de autos.
En caso que no haya ninguno disponible, me arreglo con un plomero.
Si tampoco hubiera suertecilla, que por lo menos me quiera un poco.
Y si no consigo nada de eso, no me importa.
Como torta.

apdeit: visto y considerando que nada mejor ha aparecido, he decidido quedarme con Wachope, el novio que me mandó Cholito.
Es medio fulero, pero es millonario y es canalla.
Gracias nene, vos sí que sabés.

archivado en: nobles repulgues y alautaramiento' style

10.7.06

Relato acerca de las ilusiones fosforescentes de la vida

A Viguita con soles que encandilan


Al Abrojo lo trajeron una tardecita de febrero. Hacía pocos días que habíamos llegado de Mar del Plata y todavía me acuerdo que a mi hermano y a mí nos habían empezado a aparecer los primeros jirones de piel descamada que se parecían a cuando te ponés plasticola en la mano y, una vez seca, te la vas sacando despacito.
Nos gustaba hacerlo, a mi hermano y a mí. Él se ocupaba de mi espalda y yo de la de él, aunque cada vez que veíamos una porción suculenta de peladura, la tentación de pegarle el zarpazo era enorme, aunque la piel reseca no estuviera en ninguna de las zonas que nos correspondía a ninguno de los dos. Y ahí empezaban las peleas, las quejas:
-Má, retalo, me sacó la pielcita y me lastimó.
-Má, fijate lo que me hizo esta tarada acá.

Tal vez fue por eso: para que nos ocupáramos de otra cosa, o porque en diciembre se lo habíamos pedido a Papá Noel, yo no sé.
Lo cierto es que esa tardecita de febrero fue uno de los días más felices de mi vida.
Abrojo no vino solo, junto a él trajo su cucha, su platito para la comida y un recipiente para el agua. También un cepillo de alambre con el que no nos cansábamos de tratar de sacarle las rastas que se le formaban detrás de las orejas.
Abrojo era un perro grande, tenía varios años pero el comportamiento de un cachorrito. Jugaba mucho, tanto que a mi hermano y a mí nos dejaban cansados, más cansados que los días de torneos de hockey míos o después del fútbol de mi hermano.
Mamá no quería que Abrojo entrara a la casa porque le ensuciaba el piso, se subía a los sillones y llenaba todo de pelos, pero a nosotros no nos importaba, pasábamos el día en el jardín, corriendo detrás de una pelota por la que Abrojo se desesperaba.

Cuando empezó el cole ya no quedaba tanto tiempo para jugar, pero yo igual me las ingeniaba para llevar los cuadernos afuera y hacer la tarea al sol. Escribía lindas redacciones que a mi maestra de lengua le encantaban, siempre encontraba la excusa perfecta para hacer a mi perro el protagonista de la historia y, si no la encontraba porque la consiga era escribir una redacción tema: la vaca, me las ingeniaba para que el mejor amigo de la vaca fuera Abrojo.
El día que Abrojo me robó la cartuchera y me comió casi todos los lápices Mamá se enojó mucho, se enojó mucho más que cuando mi hermano le rompió el vidrio de la ventana del living de un pelotazo. Nunca la vi tan enojada a mi Mamá.

Al día siguiente, cuando llegamos del colegio, Abrojo no estaba. ¡Se había escapado!
¿Pero cómo lo había hecho si en casa había un tapial altísimo que ni mi hermano ni yo pudimos escalar nunca? ¿Cómo pudo hacerlo, si el día que papá perdió las llaves tuvimos que pedirle una escalera al vecino para poder entrar a casa?
-Seguramente estaba alzado y se fue detrás de alguna perrita. No sabés las cosas increíbles que son capaces de hacer los perros cuando están en celo -dijo Mamá.

A mí me sonó muy convincente porque me acordé de Nerón, el perro de la nena de enfrente, que cuando se enamoró de Duquesita, la collie del alemán, hizo un pozo de más de medio metro para meterse por abajo del portón de chapa, casarse con Duquesita y hacerle nueve cachorritos que eran feísimos, parecían gremlins cuando se ponen malos.
Me acuerdo de los gritos del alemán, del llanto y la bronca cuando se enteró que le habían ultrajado a su perrita. Durante una semana, en el barrio no se habló de otra cosa: del problema de la inseguridad.
Sí, los perros hacen cualquier cosa por amor y yo estoy segura de que Abrojo también: ¿pero saltar tantos metros? ¿subir ese paredón sin escalera?
Alguien tenía que haber dejado la puerta abierta, pero no lo creo. Mamá era muy cuidadosa con eso. Mamá era una persona muy cuidadosa con todo. Mamá jamás hubiera dejado la puerta sin llave, y abierta, mucho menos.
Papá tampoco, además papá se iba a trabajar antes que nosotros al colegio y mi hermano y yo estábamos seguros de que cuando vino el micro a buscarnos, Mamá, después de saludarnos, entró a casa. La puerta quedó cerrada y Abrojo adentro de casa con ella.

Yo no lloré. Sabía que Abrojo iba a volver e incluso pensé que lo haría con su esposa y sus hijitos y pasé muchos días contenta, esperando, imaginándome el jardín lleno de cachorritos. Empecé a elegirles nombres. Iban a ser siete. Sí, siete y no nueve, porque a la Duquesita se le murieron dos y yo no quería que a Abrojo se le muriera ninguno. Por eso iba a tener los justos: siete, tres varones y cuatro nenas.

Ahora que la familia iba a agrandarse era necesario arreglar el jardín. Íbamos a necesitar varias cuchas más. La de Abrojo iba a quedar chica para el matrimonio, así que había que construir otra más grande. En la de Abrojo podían dormir los bebés hasta que crecieran, mientras tanto, veríamos como nos arreglábamos. Era una situación difícil, pensé que capaz que teníamos que regalar alguno y la sola idea me daba unas ganas de llorar terribles.
Pero la realidad es así (eso ya lo sabía de chiquita, lo aprendí cuando por exceso de estudiantes dividieron el curso -Flor, mi mejor amiga, y yo íbamos al A- y, después de la partición, Flor quedó en el C. Las dos tuvimos que aprender a vernos sólo en los recreos), y la realidad de ahora indicaba que algún cachorrito seguramente no se iba a quedar en casa.
Entonces dictaminé que quedarían cinco: dos se regalaban. Uno se lo iba a dar a mi abuela, a la que hacía poco se le había muerto la gatita y el otro se lo iba a regalar a mi prima Sandri que se murió de envidia cuando conoció a Abrojo. A mi tía Mirta la íbamos a convencer enseguida, porque, aunque decía que no le gustaban los perros, Mamá me había contado que cuando era chiquita se la pasaba coleccionando figuritas de animales, así que persuadirla sería tarea fácil.
Se lo dije a mi hermano. Le dije que teníamos que construir una cucha grande para cuando Abrojo llegara con su familia y él estuvo de acuerdo. Fuimos al cuarto de las cosas que no se usan a buscar la cucha para ver cómo estaba construida, para sacar el modelo y buscar los materiales necesarios. Además queríamos mantener un estilo similar, queríamos que Abrojo no extrañara su cucha vieja y teníamos que hacerla lo más parecida posible. Pena no saber el nombre de la esposa, pero no importaba, ése lo escribiríamos en el frente después. O mejor pondríamos: "Abrojo y Sra", "Familia Abrojo" o alguna de esas frases lindas como "bienvenidos a nuestro hogar".
Había muchas cuestiones que resolver, pero lo primero era encontrar la cucha y por eso pensamos que el cuartito era el lugar indicado.
Allí había miles de cosas viejas: un karting de mi hermano desvencijado, mi primera bicicleta sin ruedas, una máquina de cortar pasto que no funcionaba porque el "inútil del jardinero" no la dejó a "buen resguardo" y se mojó con la lluvia -según dijo Mamá un domingo en el que a papá se le dio por cortar el pasto de la vereda y casi se muere electrocutado-, montones de herramientas, cajas vacías de electrodomésticos porque las cajas hay que guardarlas hasta que venza la garantía, la bolsa con el arbolito de navidad desarmado, carpetas y cuadernos de años anteriores de mi hermano y mías, revistas Humor que mi papá había coleccionado y se resistieron al Parque Rivadavia, a pesar de la tediosa insistencia de mamá, y muchísimas cosas más.
Pero la cucha no estaba. Ni la cucha, ni el platito de la comida, ni el recipiente del agua. Tampoco el cepillo de alambre.

Ahí lo supe: Abrojo no iba a volver. Abrojo se había ido con su casa y todas sus pertenencias. Abrojo se había mudado porque eso es lo que hace la gente cuando se casa. La gente y los perros.
-¡No seas tarada! -me dijo mi hermano-, ¿cómo hizo Abrojo para saltar la tapia con cucha y todo?
-Es fácil, idiota: Abrojo aprendió a volar, aprendió a volar por amor.



archivado en: bioenergética para animales y mascotas

Omega 100

Me hizo llorar, pero llorar lindo, llorar con lágrimas que huelen como fresias, llorar de credulidad, llorar de fe, llorar de esperanza, llorar de risa. Y como yo me creo lo que me da ganas creerme porque para algo está mi voluntad, mi incansable voluntad de creer, me creo que es mío y me lo imprimo en algún sueño que me dure, me lo copipasteo en el andén de la nueva estación que voy a construir, me lo tomo y lo vomito y espero que me diga, que me ordene, que me avive el llanto lindo otra y otra y otra vez.

archivado en: julio soñar sin dios ni patrón

¿Dónde ubico este país?

Ingredientes utilizados:
salame, fasos, torta con nuez, fasos, cocalaits, fasos, ¿milka? yogur, fasos, café, fasos, potus, fasos, libros, fasos, papitas, fasos, revistas, fasos, bombachas, fasos, faso.

Frase más escuchada:
-¿A qué venía esto?

Palabra más dicha:
"nabos"

Momentos estelares:
La gata va a bloguear
El río al amanecer y las lucecitas en los ojos apagados.
-Dos a la derecha, medio a la izquiera, ¡girá!, ¡la taza, la taza, agarrá la taza!
-Nos falta un repechaje así no dormimos nunca más.

Musicalización:
Justa y necesaria.

Escenografía:

CALDENTEY

archivado en: gracias totales

9.7.06

Oid mortales



-Che.
-¿Qué?
-Hoy es 9 de Julio.
-Ya sé, terminó el mundial.
-No lo digo por eso.
-¿Y entonces?
-Es que es día santo.
-Cierto, se festeja algo.
-Sí, el descubrimiento de la libertad.
-Tendríamos que hacer algo, ¿no?
-Sí, hagamos algo.
-¿Y qué podemos hacer?
-No sé, dejame pensar.
-Mientras pensás pongo la pava.
-Dale.


archivado en: efemérides cordinezcas

7.7.06

Extracto de algas

Y la entradita esa después de la viola flotante cuando dice:

When I find out all the reasons
maybe I'll find another way
find another day
with all the changing seasons of my life
maybe I'll get it right next time
and now that you've been broken down

a mí me sigue emocionando.

archivado en: su lugar correspondiente

4.7.06

Tutiplén con un 99,9999% de humedad

Tutorial para armaje de kinders

Increíbles jarrones. Inigualables felpudos. Imperdibles burletes de arena.
Amo los carteles del todo por dos pesos que está frente a la estación de Morón. Al autor de los mismos yo le daría de mínima el Nóbel de física y de máxima besos, muchos besos.


Formula molecular del Open Lazlo

Hay días en los que todo sale mal. Pero ¿hay días en los que todo sale bien?
No puedo recordar ninguno, pero debe (de) haber, ¿verdad?


Inspector de comportamientos


Y entonces en un ataque de furia visceral desenchufo todo, desarmo la fuente por vigésima quinta vez en esta semana, la miro, la soplo un cacho y la vuelvo a colocar.
Ahora ya no prende más.
Salgo con la máquina al hombro dispuesta a dejarla abandonada en lo de mi antiguo técnico el gordo (que, dicho sea de paso, otrora gustaba de mí y ¿quién te dice que no sea el hombre que me está esperando desde hace añares agazapado entre motherboards y coolers?).
Él no está. Está el bobo y odioso socio cara de escroto reseco por la acción eólica de un viento carrasposo y retorcido como sillón Luis XV.
No le digo nada y me voy con mi máquina al hombro a lo del pibe de ahí.
El pibe de ahí se encuentra en el lugar esperado, es decir: ahí. Le digo muy resuelta:
-Quiero cambiar la fuente ¿Tenés?
-Sí.
-¿Cuánto vale?
-69 pesos.
-¿Eh? En mercadolibre están 40 mangos.
Sé que está pensando: "comprátela en mercadolibre, tarada", pero dice otra cosa por demás interesante:
-¿Y por que querés cambiar la fuente?
-Porque se apaga la máquina.
-¿Y cómo sabes que es la fuente?
-No estoy dispuesta a titubear ni por un instante, no pienso ceder ni un ápice en mi firme convicción, mis años de técnica en computación me avalan: es la fuente, si digo que es la fuente, es la fuente.
-Es raro que sea la fuente. Pueden ser muchas cosas, puede ser el micro.
-No, no es el micro, es la fuente.
-Bueno, ¿la vas a llevar?.
-No, no la llevo porque en mercadolibre sale 40 mangos.

Llego a casa y la desarmo nuevamente. Le saco el cooler al micro, dentro del disipador hay un centro clandestino de esclavos bolivianos, paraguayos, llavallolenses y bielorrusos. Todos ellos, mas sus familias y mascotas. Incluso, familiares más lejanos (por encontrarse en otros países y por cuestiones de consanguinidad) y amigos con sus respectivos loros y pájaros exóticos del Trópico de Piscis.

Lo dejo bien limpito. Armo todo y la máquina todavía está prendida.
Veamos cuánto dura.
Para mí sigue siendo la fuente.


No aplicar sobre animales o personas

En un momento del día me sentí tan bien que no comprendía qué cosa sobrenatural era la que estaba sucediendo. Dos o tres horas más tarde me di cuenta: no llevaba corpiño puesto.


De los orbitales a las sustancias

Había una vez una señorita que tuvo la gran idea de flechar piedras.
Así, tal como lo digo: no es que hacía puntas de flechas con piedras sino que flechaba piedras.
Cómo lo hacía, ni idea nadie tiene. Nunca reveló su secreto.
El tema que nos ocupa, en realidad es otro: como no le fue bien en su empresa tuvo que dedicarse a otra cosa.
(Por si leen en el tren y justo dejaron en la parte que explicaba las técnicas de flechado de piedras, vuelvo a insistir con esto: se trata de la empresa de flechado de piedras que una señorita tuvo la osadía de realizar. Así, tal como lo digo: no es que hacía puntas de flechas con piedras sino que flechaba piedras. Cómo lo hacía, ni idea tengo. Nunca reveló su secreto).
A la señorita le fue muy mal con su empresa de flechaje de piedras, por ello tuvo que dedicarse a otra cosa.
Cosa de la que nadie idea tiene ya que jamás reveló su secreto.
Y así, sucesivamente.
(Este capítulo puede leerse entre una estación y otra sin ningún problema de asimilación digestiva y/o mental).


El boxer de Proust es a pintitas

Insípido. Supe que algo había cambiado cuando quise llorar, gritar, putear y no pude, me puse a modo Scarlett O'Hara y dormí lo más pancha.
Provisorio. No sé si la de esta semana me gusta, pero es la que está.

archivado en: tutiplenes generales y certificaciones del SENASA

2.7.06

Meu canariu seu morreu

-Che, ¿vamos?

-Aguanta un cacho, estoy terminando el último capítulo de El capitolio del epitelio.

-Pero me dijiste que ya habías hecho todas las referencias. Y que cuando la última abeja libara la última flor, sería el momento de partir.

-Es cierto, Lucanor, pero escucha esta noticia y verás que la espera realmente vale su duración en mexicanos de oro o dragmas suizos. Según las últimas investigaciones realizadas por la Abadesa Marisa Deisa, podemos aseverar que no hay vida en Feerdemol. A fines del siglo XIV se suponía que las estepas neerlandesas de la zona del paralelo 24 (a las catorce) poseían ciertas virtudes que tenían relación con el hablar desde un lugar o desde este punto específico al que cualquiera se refiriera, pero ahora se sabe que no es así.

-Eso mismo dije yo en mi "Tratado General Sobre La Naturaleza Subcutánea De Los Objetos Anidados", específicamente en el capítulo que habla sobre "Soluciones parciales para encajar broadcastings". Lo dije, pero muchas veces, la mayoría de las veces, cuando digo no digo y cuando no digo ligo. ¿Entiendes, amigo o te rascas el higo?

-Lo entiendo perfectamente: es lo mismo de siempre, una injusticia tras otra; conclusiones que repiquetean un tanto petulantes, pero no lo son en su totalidad, ya que coadyuvan a una síntesis hipertextual por antonomasia.

-Me lo sacaste de la punta de la lengua.

-Uh, entonces está chupado, ahora no lo quiero, cómetelo tu.

-¿Veis cómo eres? Siempre buscándole la quinta uña al avestruz.

-¿Cuál avestruz? ¿El que tenemos en el patio atado al orégano? ¿O el que le regalamos a tu tía Esther para su confirmación? *

-¡Ninguno de los dos, pastenaca! ¿O no te acuerdas acaso del ñandú que conocimos en el Observatorio Nuclear el martes pasado?

-Me acuerdo con honda emoción de aquel booleano tan educado. Incluso me ofrecía canapeses de jamón y queso. Cómo olvidarlo. ¡Pero no quería hablarte de eso, estábamos en otra cosa!

-¿En otra cosa? ¿Por qué no me agarras la cosa?

-¡Dale!


NOTA AL PIE: *Existe una probabilidad del 87,79% de que esta perífrasis hipertextual concomitante sea de autoría de Mr. PC, pero como nos queda resto la chafamos sin ningún prurito ni cualquier otro ente inespecífico.

archivado en: la vie en rose

1.7.06

Debiste poner en Río ese restorán

Me remonto a cinco años atrás y a mí estas cosas me ponen mal.

No lo puedo evitar.
No hay caso.

Juro que intento hacer caso omiso.

Pero no puedo.

Es más fuerte que nada:


ME PONGO MAL.


Me remonto a cinco años atrás (o capaz que seis) y me acuerdo cuando la leía a la felisamemuero, a deneno, a diletante y un par más que me dieron las ganas de tener un blog.

A mí estos pelotudos me quitan las ganas.
Lo que no pudieron, en el transcurso, otro tipo de tarados, lo pueden éstos hoy:



PONERME MAL.



Lo siento.

Creo que somos demasiados.

Creo que tenemos que inventar un lugar diferente para seguir escribiendo nuestras pelotudeces sin que nos molesten.


Y que la pass la tengamos sólo nosotros.


archivado en: licuados de cianuro y chupás la punta sin poder morderla